Baja California: fusión virtuosa de salud y turismo  

  Entrevista con Ricardo Vega Montiel, presidente del Baja Health Cluster  

  Por: César Guerrero Arellano  

  Baja California: fusión virtuosa de salud y turismo  
  En su Informe “Explorar el turismo de salud”, publicado hace menos de dos años, la Organización Mundial del Turismo buscó definir y comprender “un segmento emergente, mundial, complejo y sumido en un cambio vertiginoso”. Baja California es un concentrador mundial de este turismo de vanguardia que, ante la pandemia del SARS-CoV-2, cobra relevancia por doble vía: la movilidad de personas y la salud. El doctor Ricardo Vega, presidente del Baja Health Cluster, lo aborda en esta entrevista.  

 

¿Qué es el Baja Health Cluster, cuándo y en qué contexto se fundó?

Es una herramienta para facilitar, asesorar y promocionar en el extranjero el turismo de salud y bienestar hacia el estado, siendo un puente entre nosotros médicos, hospitales privados, autoridades locales y autoridades estatales. Su nombre oficial es “Cluster de servicios de salud médico dental y hospitalaria de Baja California” y se promueve como “Baja Health Cluster”. Se fundó en 2011 a partir de una convocatoria del gobierno estatal, auspiciada por el Consejo de Desarrollo de Tijuana (CDT), que en la estructura del clúster identifica un medio para hacer un poco más homogénea la competitividad industrial de cualquier rubro. De ahí que se propusiera reforzar los clústeres existentes y crear algunos nuevos, como el de turismo en salud.

 

 

¿Qué peso tiene Baja California en el turismo médico, a nivel nacional e internacional?

Estamos muy cerca de ocupar el primer lugar mundial; nos supera Tailandia en número de pacientes. La Secretaría de Turismo del estado registró que en 2019 tuvimos dos millones 800 mil visitantes, con una derrama económica de más de 1,500 millones de dólares. La mayoría de los pacientes proviene de California, Arizona, Nevada y Texas; le siguen los estados del este de Estados Unidos y de Canadá. También los hay asiáticos, de centro y sudamérica, y europeos. Algunos provienen de lugares sorprendentes, como Croacia, Egipto, del sur de África, sobre todo en bariatría. Y llega gente de todo México que aprovecha nuestra infraestructura y experiencia. Aunque en el país hay clústeres semejantes, por la posición geográfica y gracias a la certificación del European Secretariat for Cluster Analysis, el organismo más importante a nivel internacional, somos el principal destino.

 

 

¿Cuál es el perfil de los médicos, hospitales y empresas de servicios del clúster?

En el clúster contamos con la mayoría de las especialidades médicas. Todos nuestros médicos cumplen con un respaldo académico y, sobre todo, con certificaciones del consejo de su especialidad. Asimismo, sus miembros incluyen clínicas y consultorios de grupos médicos privados que tienen cirugía ambulatoria, de corta estancia.

 

En hospitales contamos con ocho de los más importantes del estado, sobre todo en Tijuana. Es el caso del Ángeles, del de la Mujer y del Niño, del Excel, o el de SIMNSA, que es un seguro médico internacional con licencia en California, el cual propicia un flujo constante y muy importante de pacientes, desde medicina general hasta alta especialidad. Son empleados de empresas estadounidenses con seguro médico en otro país, específicamente en Tijuana y alrededores, modelo pionero a nivel internacional. Ahora también lo hace Excel, un proveedor de salud con asegurados en California que se atienden aquí; se llama MediExcel. De modo que contamos con todos los niveles de atención. Asimismo, tenemos miembros en toda la cadena de valor para un extranjero que viene por servicios de salud: hoteles, restaurantes, empresas de transporte, farmacias, laboratorios, rayos x y diagnóstico. Los familiares o amigos que los acompañan consumen hospedaje y turismo regional, por lo que aglutinamos a todos los actores del turismo de salud y bienestar.

 

 

¿Qué servicios ofrece el clúster a pacientes y a asociados, cuáles son los más demandados?

El mayor número de pacientes corresponde a tratamientos odontológicos, ya que sus procedimientos son muy cortos. A continuación, los pacientes de cirugías bariátricas para control de obesidad mórbida, seguidas de las plásticas. Luego oftalmología y oncología que, junto con cardiología, es muy importante, debido a que contamos con excelentes especialistas y servicios. También los hay para medicina interna, pediatría, medicina general y de reproducción.

 

 

¿Cómo se financia y con qué infraestructura cuenta el clúster?

Su sustento principal son las membresías de los socios. En materia de infraestructura contamos con un departamento de coordinación de operaciones, que se encarga de la logística de las promociones, de alianzas, mercadotecnia, del manejo de redes sociales y de la página electrónica. El clúster tiene una mesa y un consejo directivos, y sus oficinas se ubican en el edificio del Colegio Médico de Tijuana.

 

 

¿Cómo apoya el desarrollo de la industria de servicios en el estado y a nivel nacional?

Se han hecho muchas giras promocionales por los estados de origen principal de los pacientes. Hemos organizado eventos de promoción en los consulados, en las cámaras de comercio de la industria hispana y asiática. La mayoría se han hecho en conjunto con el comité de turismo y convenciones de Tijuana, con la Secretaría de Turismo y con la Comisión de Salud del Congreso del estado. Hay una participación conjunta porque la promoción a nivel internacional necesita ser redonda, que los pacientes potenciales sepan que el servicio médico es serio y bien preparado, que tenemos infraestructura de primer nivel para responder a sus necesidades de salud. Los miembros presentan su material promocional y sus administrativos y directivos participan en las giras. Asimismo, organizamos cursos y talleres sobre cómo promocionarse y abordar a los pacientes. Hemos dado cursos de inglés a personal de atención primaria, como recepcionistas o coordinadores de pacientes.

 

 

¿Cómo se vincula el clúster con la academia y con el sector público?

Tenemos convenios de participación con las principales universidades del estado: la Ibero, el Tec de Monterrey, el Instituto Tecnológico de Tijuana. Los estudiantes hacen servicio social en el clúster y se abre una cartera de espacios de trabajo en toda la cadena de valor. Con el sector público hemos trabajado mediante convenios con las secretarías de turismo y de salud, con organismos paragubernamentales, como el Consejo de Turismo y Convenciones de Tijuana (COTUCO) o la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC). Hemos presentado proyectos ante el Fondo Tijuana del municipio y al Consejo de Desarrollo de Tijuana (CDT), como la remodelación de la caseta de cruce ágil para turistas médicos y de negocios en la garita de San Ysidro. Un proyecto muy grande consiste en dotarnos de señalética bilingüe. Su estructura es muy firme, solo falta implementarlo físicamente. Así que hay mucha comunicación con las entidades gubernamentales locales y estatales.

 

 

¿Qué logros tuvo el clúster en 2019 y qué planes y expectativas tenía para el 2020?

2019 cerró muy bien, con los números mencionados al inicio. Además tuvimos muy buena respuesta en las giras con las empresas, con sindicatos y agrupaciones hispanas en Arizona, California y Nevada. En 2020 preveíamos tres congresos internacionales para la promoción de la región, el reforzamiento de las giras en los principales estados de origen de pacientes, y fortalecer el uso de medios digitales en el norte y el este de Estados Unidos, así como en Canadá. También está por concluir en la Universidad Autónoma de Baja California nuestro primer diplomado: “Calidad en el servicio para turismo de salud”. Hicimos alianza con R.E.A.C.H,, una organización sin fines de lucro que capta donativos de fundaciones muy importantes en Estados Unidos para resolver problemas de salud en Nevada. Fuimos el único organismo en México que reunió los requisitos de sus donantes para recibir a sus pacientes, incluidas enfermedades no electivas. Un gran logro para nosotros.

 

Tenemos otro convenio muy interesante con el Hospital Infantil de las Californias, un hospital auspiciado por fundaciones que, para aumentar sus recursos, abrió a pacientes extranjeros un porcentaje de cirugías y tratamientos de diferentes especialidades pediátricas. También nos honra que los directivos del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT) nos invitaran a aliarnos con ellos, pues es la primera sociedad con un clúster privado. Hay muchísima gente en Estados Unidos que no tiene acceso a terapias de rehabilitación, que requeriría contar con un seguro médico muy alto para lograr atenderse con la extraordinaria calidad que ofrece en México: la atención, el cariño, los aparatos, la experiencia... Abrirán a pacientes extranjeros 25 por ciento de sus servicios y les brindaremos promoción. Tender ese puente es un logro del clúster.

 

 

¿Qué desafíos representa para el turismo médico la crisis sanitaria que vivimos?

Se ha desbordado en todo el mundo. Hacemos lo posible para mitigar su impacto y que llegue a menos personas. Buscamos la reapertura paulatina de las fronteras. El paso de personas sin ciudadanía o residencia está restringido, pero la mayoría de los pacientes las tienen, así que los servicios médicos se están reactivando. Con mucho cuidado y restricciones ya estamos a un 50% de atención a extranjeros, flujo que disminuyó hasta en 80 o 90 por ciento. El mayor desafío es restablecer la confianza, que los pacientes sepan que hacemos lo que se debe para controlar la pandemia, para cuidarnos como médicos y así cuidarlos a ellos. La clave es realizar promoción y orientación responsables cuando las actividades se reinicien paulatinamente, ir de la mano con las indicaciones de las autoridades de los tres niveles, sobre todo de la Secretaría de Salud.

 

 

¿El clúster ha contribuido a enfrentar la emergencia sanitaria por la covid-19?

Sí, ha gestionado muchas donaciones. Respaldamos a organismos que buscan patrocinadores e invitamos directamente a empresas del clúster y a maquiladoras, cadenas de supermercados o empresarios de la región a donar recursos para equipos de protección. Los entregamos al Hospital General, a la Cruz Roja y al IMSS en cinco ocasiones. También hicimos tres ejercicios de donación directa a personal de salud, desde camilleros y paramédicos hasta médicos y especialistas. Uno no imagina cuánta necesidad hay, no reciben suficiente equipo de protección y gastan de su sueldo para poder tenerlo.

 

 

Debido a esta pandemia se percibe aún más que la provisión privada de servicios de salud es limitada y excluyente, ¿qué opina?

Una familia en Nevada, donde el servicio de salud está bastante mal, puede tener un seguro médico muy bueno, pero si no es una emergencia, el tiempo de espera es de cuatro a siete semanas. Programar un examen general de orina en San Diego, en hospitales privados y con seguro médico, tarda cinco semanas. Y así todo lo que no es urgente, es de lo que se quejan todos. En Las Vegas y otras grandes ciudades, como Los Ángeles, Nueva York o Chicago, no hay hospital general del gobierno, sino SHARP y cadenas semejantes de hospitales sin fines de lucro que viven de donativos. No se dan abasto para atender a tantos pacientes.

 

El servicio que se ofrece en Tijuana es únicamente privado, no se manejan aseguranzas ni seguros médicos, a diferencia de SIMNSA o de Excel. Señalo dos cuestiones que casi van a la par: una calidad excelente en la atención médico-quirúrgica y servicio expedito a un menor costo. Quienes vienen a atender a sus pacientes encuentran que el mismo día los recibe el especialista y les hacen los estudios. Máximo en dos o tres días regresan con diagnóstico, tratamiento y seguimiento programado. Pueden decir, por ejemplo, que vinieron el fin de semana y les cambiaron la dentadura superior, que fueron a Puerto Nuevo a comer langosta o al valle a tomar vino. Es una experiencia que supera sus expectativas, que no imaginaban posible. Que la gente escriba en las reseñas o comente con su familia o en su trabajo que pudieron acceder a servicios de calidad, con buenos médicos, en un tiempo muy corto, es un activo extraordinario.

 

 

¿Qué oportunidades de innovación puede representar una pandemia como esta? ¿Qué servicios médicos pueden seguirse ofreciendo con calidad mediante la telemedicina?

Quienes no somos millennials nos estamos adaptando a dar consulta y una orientación adecuada por diferentes plataformas, así como a enviar tratamientos por correo en beneficio de los pacientes. Si no hay de por medio una exploración muy necesaria o un procedimiento dental o quirúrgico, se ahorran el viaje y el tiempo, por lo que están muy contentos. En las instituciones gubernamentales ya hay muchos participantes en la telemedicina. Con la pandemia hay nuevas ventanas de oportunidad, mucha comunión entre las empresas para alianzas, colaboraciones, comunicación. Encontramos otras rutas de promoción, detectando las inquietudes más importantes de los pacientes, como la recomendación de hospedajes, casas de recuperación, hoteles, restaurantes y transportes. Nadie quiere estar solo y en ceros, todos buscamos mantener algún nivel de ingreso, unidos entre los participantes de la atención a pacientes extranjeros.

 

 

¿Qué ajustes deberán hacerse en el mediano plazo en la exportación de servicios médicos, dadas las restricciones a la movilidad como consecuencia del SARS-CoV-2?

En todos los sentidos, la covid es como un movimiento telúrico que nos muestra la terrible fragilidad de los sistemas de salud pública. Ningún país estaba preparado, ni siquiera Estados Unidos. Es un reto muy grande porque los equipos e insumos nunca serán suficientes, pero pienso que la perspectiva de cuidado mejorará muchísimo. Con o sin el virus, el cuidado de las infecciones cruzadas se descuidó en todo el mundo. De ahí que la influenza y otros problemas de salud pública epidemiológica ocasionen muchas muertes al año en todos los países. Deberán mantenerse estándares de calidad y suficiente equipo médico para responder a imprevistos como este, desde un consultorio, que puede considerarse una microempresa médica, hasta un hospital o el sistema de salud. Aunque nos corresponde el sector privado, en el clúster hay muchas personas que trabajan en instituciones de gobierno, donde existen carencias impresionantes.

 

El mundo cambió y jamás va a ser igual. Eso incluye asegurar la puesta en práctica de las medidas internacionales de protección para la atención de pacientes, que existen desde hace tantos años. No hemos sido constantes para bloquear en lo posible estas infecciones, con las medidas básicas que se están tomando, como la sana distancia, sanitizar las áreas y el uso del cubrebocas. La mejor enseñanza para mantener los protocolos de control ha sido vivir en carne propia que familiares o compañeros del sector salud se encuentren en condición crítica o lamentablemente fallezcan. Pero hay futuro, la clave es la constancia, que estas medidas sean la rutina en cualquier establecimiento, sea médico, dental, hospitalario, restaurante, bar, gimnasio. Todo debe mantener ese control.

 

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