Comercio internacional: cartografía para el siglo XXI

Eduardo Lora

Comercio internacional: cartografía para el siglo XXI
En 2009, un equipo de investigadores encabezados por Ricardo Hausmann y César A. Hidalgo publicaron El atlas de complejidad económica (The Atlas of Economic Complexity, Harvard University / MIT), un conjunto de herramientas metodológicas que permiten clasificar a los países en función de la complejidad de su canasta exportadora, proyectar la trayectoria de su producto interno bruto en el mediano y largo plazos, y explorar las rutas más pertinentes para maximizar su potencial de crecimiento económico. Eduardo Lora —investigador destacado del Growth Lab de Harvard y colaborador cercano de Hausmann— explica en qué consiste, para qué sirve y cuál es la importancia del Atlas. Habla, asimismo, del lugar que ocupa México como país exportador.

 

¿Qué se entiende por conocimiento productivo y cómo se relaciona con las diferencias de ingresos y el potencial de crecimiento de los países?

El conocimiento productivo son las capacidades de un equipo para hacer una tarea. La productividad de una persona, una empresa, una ciudad o un país depende de lo que sabe hacer (no tanto de cuántos años de educación o qué títulos tenga). Los países que saben hacer cosas que muy pocas naciones son capaces de hacer tienen mejores posibilidades de generar mayores ingresos para su población.

 

¿Puede hablarnos del Scrabble como analogía para explicar la complejidad económica?

Esa analogía la usamos mucho porque muestra muy bien el papel del conocimiento. Si usted tiene pocas letras, puede escribir pocas palabras. Pero en la medida en que usted tiene más letras variadas, puede escribir palabras más difíciles y más largas. En la vida real cada letra son las capacidades productivas de una persona. Una empresa o una ciudad más productiva es aquella que logra combinar trabajadores con conocimientos variados que son complementarios entre sí, y que por lo tanto pueden usarse para producir cosas más complejas.

 

 

¿Cómo podemos entender la asociación entre desarrollo económico y el tipo de exportaciones? Vemos por ejemplo que Australia es un país desarrollado que, sin embargo, exporta una cantidad importante de materias primas.

La abundancia de recursos naturales contribuye a la riqueza y a los ingresos de un país, efectivamente. Pero para poder crecer en forma continua, cualquier país, por rico que sea en recursos naturales, necesita desarrollar capacidades productivas en cosas sofisticadas. Para eso no necesita dejar de exportar materias primas, sino aprovechar los conocimientos productivos que ya tiene para producir cosas cada vez más complejas, no solo para exportación sino también para el mercado interno. La economía australiana es muy sofisticada y diversificada, y en eso consiste ser un país desarrollado.

 

Los países que saben hacer cosas que muy pocas naciones son capaces de hacer tienen mejores perspectivas

 

Considerando la fragmentación internacional de los procesos productivos, ¿cómo se modificarían las posiciones que ocupan los países en El atlas de complejidad económica si se tomara en cuenta el valor agregado internamente a las exportaciones en lugar de los bienes finales exportados?

Esta es una limitación importante de nuestros métodos. Piense en un país cuya única actividad exportadora consiste en reempacar productos electrónicos producidos por el país vecino. En nuestras estadísticas aparecería como un exportador sofisticado, cuando en realidad no lo es. No sabemos qué tanto cambiarían las posiciones que tenemos ahora. Estamos trabajando en averiguarlo.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son los factores decisivos para una inserción virtuosa de los países en la economía mundial y, en particular, en las cadenas mundiales de valor?

La clave es poder moverse a etapas de producción más sofisticadas, en las que el país pueda aprovechar los conocimientos productivos que ya tiene y que estos a su vez le abran el camino para poder avanzar más, hacia la producción de otros bienes o servicios más sofisticados. Es decir, productos complejos y con alto valor estratégico (o, en inglés, complexity outlook gain).

En el Atlas internacional, lo mismo que en el Atlas que hemos preparado para México, usamos esos criterios para identificar los productos de exportación con potencial. En el Atlas de México usamos además la información de todos los sectores productivos (de bienes o servicios) para identificar las posibilidades de cada estado y cada área metropolitana.

 

 

¿Qué nos dice El atlas de complejidad económica sobre la situación actual de México y su potencial de desarrollo?

México es uno de los países más interesantes y, posiblemente, el más exitoso de toda América Latina en materia de avances en la complejidad. En las dos últimas décadas, sus exportaciones per cápita se han multiplicado por cinco en dólares corrientes y por tres en dólares constantes internacionales. Actualmente ocupa el puesto 22 en nivel de complejidad exportadora entre las 124 economías que analizamos en el Atlas internacional, y tiene una tasa potencial de crecimiento de 4.4%, que es la segunda más alta de los 19 países de la región.

 

¿Pueden los países elevar la complejidad de sus economías? ¿Cuáles serían las políticas públicas apropiadas para alcanzar este fin?

En gran parte como lo ha hecho México: con base en reformas y acciones coordinadas entre el Gobierno y el sector privado orientadas a remover los obstáculos que enfrentan los sectores productivos con potencial para elevar la producción de bienes y servicios complejos, especialmente para los mercados externos. Mientras que los organismos internacionales suelen abogar por más educación, mejores instituciones o más inversión pública en infraestructura, la investigación que hemos desarrollado en el Centro para el Desarrollo Internacional de Harvard nos sugiere que, sin descuidar la estabilidad macroeconómica y unas reglas básicas de libertad de mercado, es más efectivo enfocar los esfuerzos en actividades y lugares específicos. En México, hemos trabajado en forma coordinada con la Secretaría de Hacienda para diseñar estrategias para Chiapas y otros estados basadas en el desarrollo de la complejidad productiva.

 

La clave es poder moverse a etapas de producción más sofisticadas, en las que el país pueda aprovechar los conocimientos productivos que ya tiene

 

 

¿Cómo pueden los gobiernos, empresarios y académicos sacar el máximo provecho de El atlas de complejidad económica?

Nosotros concebimos El atlas de complejidad de México esencialmente como un instrumento para el diálogo entre el sector público y el privado porque ofrece bases de datos y criterios objetivos para identificar sectores con potencial en cualquier estado o área metropolitana. Esa información debe ser la base para explorar cuáles son los obstáculos que enfrentan las actividades con potencial y para definir las actividades coordinadas que deben realizar unos y otros.

El Atlas también debe ser de gran utilidad para las organizaciones empresariales o las empresas que quieren saber en qué estados o ciudades tienen mejores posibilidades de hacer nuevas inversiones, bien sea en los mismos artículos que ya producen en otros lados o en nuevas actividades.