Protocolo Comercial de la Alianza del Pacífico

Protocolo Comercial de la Alianza del Pacífico

En mayo de 2013, durante la VII Cumbre de la Alianza del Pacífico (AP) celebrada en Colombia, se firmó el Protocolo Comercial Adicional al Acuerdo Marco Constitutivo de la Alianza del Pacífico. México, Chile, Colombia y Perú negociaron este acuerdo con la finalidad de promover la libre movilidad de bienes, servicios y personas.

El Protocolo entró en vigor el 1 de mayo de 2016. Consta de 19 capítulos y contiene una serie de disposiciones que facilitan el comercio en la región, eliminan los obstáculos al intercambio de mercancías y establecen el marco regulatorio para los servicios profesionales, financieros y marítimos, así como para las telecomunicaciones y el comercio electrónico.

Destacan en particular los siguientes puntos:

92% de los productos tendrán un arancel cero.

El arancel de los productos restantes desaparecerá en periodos de tres y siete años.

Un porcentaje pequeño de productos altamente sensibles se desgravará en periodos más largos (17 años);

El azúcar y algunos productos relacionados están excluidos del trato preferencial.

Se establecen nuevas reglas de origen únicas y simples que buscan promover la integración regional.

Se establecen compromisos concretos para facilitar el comercio y medidas para la cooperación aduanera.

Se incorporan normas y acciones que faciliten la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas en las contrataciones públicas de los países de la Alianza.

Se toman medidas de protección al comercio transfronterizo de servicios y a las inversiones entre los países de la AP.

Las empresas de telecomunicaciones pueden prestar sus servicios en la región en condiciones de libre competencia.

Se simplifican los procesos aduaneros y se facilita el despacho de las mercancías.

Aumenta la transparencia en la aplicación de medidas sanitarias y fitosanitarias.

 

 

Con estas disposiciones, se pretende favorecer las economías de escala, la libre circulación de insumos y el desarrollo de cadenas de suministro más integradas,  con la finalidad de promover la participación de los países signatarios en las cadenas regionales y globales de valor.

Asimismo, el Protocolo busca multiplicar las oportunidades de negocios para las empresas de los países signatarios, en particular las pequeñas y medianas, asegurándoles el acceso a un mercado que en conjunto representa el 44.5% del PIB de la región, el 54.9% de su comercio y el 42.3% de su población. También se espera que el Protocolo articule una plataforma de exportación para que las empresas diversifiquen sus mercados de destino, especialmente con exportaciones a la región de Asia-Pacífico, donde los países signatarios están ampliando su red de acuerdos comerciales, entre ellos el de la Asociación Transpacífico.