Construir puentes, no muros  

Entrevista con Pierre Alarie, embajador de Canadá en México  

Gabriela Gándara

Construir puentes, no muros  
Canadá es uno de los tres mayores socios comerciales de México. Hoy, la relación entre los dos países toma nuevos bríos con la inclusión de temas como el medio ambiente, la migración y el turismo. A año y medio de arribar al país, el embajador de Canadá en México, Pierre Alarie, habla de los alcances y retos de la relación entre ambas naciones.

¿Cuál es la situación económica actual de Canadá?

La situación es muy buena. Naturalmente, uno siempre quisiera estar mejor. La economía creció 2.4% en el primer trimestre de este año. En el mismo periodo del año anterior, el crecimiento fue de 1.1%. Es decir, se duplicó. Sin embargo, la tasa desempleo es de 6.9%; sigue siendo relativamente alta a pesar de que está en sus niveles históricos. Nos preocupa y nos gustaría que disminuyera, pero la situación mundial, además de los precios del petróleo, que también impactan directamente a Canadá, han dificultado esta tarea. En general, se espera que la fortaleza de la economía canadiense, su estabilidad y su sistema bancario robusto le permitan enfrentar con éxito los desafíos locales y globales.

 

¿Cuál es el balance de los efectos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la economía canadiense? ¿Cómo es la relación comercial entre México y Canadá a 24 años de la firma del TLCAN?

Canadá es un país defensor y promotor del libre comercio. Hemos firmado acuerdos con 55 países. El libre comercio es parte de lo que somos a nivel mundial. Uno de cada cinco empleos en Canadá está relacionado con el comercio internacional. En este sentido, el TLCAN ha sido muy bueno. Los tres países hemos obtenido ganancias; durante estos años se ha creado un mercado regional de 470 millones de consumidores. En 2015, los tres países intercambiaron más de un billón de dólares; la región generó el 27% del PIB mundial, con apenas el 7% de la población.

El TLCAN fue el primer acuerdo comercial exhaustivo en unir países desarrollados y en desarrollo; su implementación logró aperturas de mercado más profundas y amplias que cualquier otro tratado comercial anterior.

El comercio entre México y Canadá se multiplicó por ocho desde que se firmó el Tratado. Los efectos son buenos para todos. Se tiene acceso a más bienes y servicios, se fomenta la inversión, se benefician grandes corporaciones al igual que pequeñas empresas. México ha aprovechado muy bien el TLCAN en sus exportaciones a Canadá, reportando un superávit con nuestro país.

 

¿Cuál es la posición de Canadá ante un eventual cambio en la política estadounidense hacia el TLCAN?

El Tratado en sí mismo tiene 24 años y sería especulativo pensar en los posibles efectos de las elecciones en Estados Unidos. Sin embargo, siempre hay que mejorar las cosas: si nuestros socios —Estados Unidos o México— quisieran considerar la modernización o mejora del TLCAN, por supuesto que estaríamos más que dispuestos a sentarnos a dialogar. Canadá es un país que tiende a construir puentes, no muros. Creemos en el libre comercio, en el intercambio y en el acercamiento entre los países.

Lo que está ocurriendo en Estados Unidos y la reciente visita de Estado del presidente Enrique Peña Nieto a Canadá han mostrado una etapa nueva en la relación. Hay una renovación. México y Canadá, además de ser socios, tenemos el mismo vecino. Para ambos, la relación con Estados Unidos es la más importante a nivel bilateral. El vecino ahí está y cada país de manera independiente tiene una relación excelente con él. Una relación muy intensa, muy diversificada y muy compleja. En Canadá estamos tomando consciencia de que México tiene la misma relación y que podemos compartir experiencia y desafíos y sumar propuestas.

 

¿Cómo está funcionando el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales?

Se debe hablar de los casos de éxito, y este es uno de ellos. El programa se creó en 1974; tiene más de 42 años en funcionamiento. Para 2016 vamos a sobrepasar los 23 mil trabajadores. Es un programa excelente que, por supuesto, siempre se puede mejorar, pero que en general funciona y muy bien. El periodo que los trabajadores del programa permanecen en Canadá es de máximo ocho meses, durante los cuales tienen los mismos derechos que los trabadores canadienses, incluyendo seguro médico y pensión. Es un programa tan efectivo que incluso la Secretaría del Trabajo en México lo analiza para proponer esquemas similares.

Para Canadá, la presencia de los trabajadores mexicanos es importantísima en el sector agropecuario; sin ellos, no lograríamos tener un nivel de producción tan alto. Este programa se ha centrado en el sector agrícola, pero Canadá también cuenta con otros programas de trabajadores temporales que ha ido modificado y ahora, con el nuevo Gobierno, se están evaluando nuevamente para ampliar la importación de fuerza laboral.

Esto se debe a que en Canadá, a pesar de la tasa de desempleo de casi siete por ciento, hay labores para las que es difícil encontrar trabajadores locales, por lo que se requiere personal de otros países. La dificultad para los mexicanos en este tipo de trabajos es el idioma. Este es el principal desafío ya que son quehaceres que requieren un buen nivel de inglés o francés.

 

En relación con la presencia de empresas canadienses en México, ¿cómo describe la situación actual?

En general, la inversión canadiense va creciendo año con año. Actualmente, hay más de mil empresas canadienses con presencia en México.

Estamos muy presentes en el sector automotriz. Por ejemplo, tan solo la empresa Magna tiene 31 plantas en México. En general son empresas de autopartes, ya que Canadá no cuenta con una industria de manufactura automotriz. Las empresas canadienses de este sector generan en México miles de empleos directos, que además destacan por estar bien remunerados.

Lo mismo sucede en el sector minero. El 70% de la inversión en este sector es canadiense, y genera empleos con salarios casi 40% superiores a lo que se paga generalmente en esta división. Para las empresas canadienses, el trabajo es tan importante como la responsabilidad social corporativa. En ocasiones hay algunas quejas, pero es una situación normal cuando se generan tantos empleos.

En general, el impacto de la inversión canadiense es positivo, aunque depende de cada empresa y cada sector, no solo por el empleo que genera, sino por el impacto social. Por ejemplo, en el sector minero hay inversiones en zonas remotas, y las empresas canadienses son los únicas que tienen una estructura sólida que puede ofrecer de tres a cuatro mil empleos. En otros sectores, como el aeroespacial, el impacto de la empresa Bombardier, por ejemplo, se percibe en la creación del cluster aeroespacial y en el impulso en México de estudios universitarios especializados.

Las empresas canadienses están muy contentas con sus inversiones en México y el hecho de que aumenten es muestra de ello. De acuerdo con el tipo de inversión, se pueden enfrentar algunas dificultades, sobre todo con el Estado de derecho. Por ejemplo, una empresa que tiene un oleoducto enfrenta dificultades para tener acceso a vías, o las empresas mineras encuentran complicaciones al tener que negociar con cuarenta o más ejidos. Pero al final, México como destino tiene un balance positivo.

 

¿Qué rol juegan las grandes empresas canadienses en México, como Bombardier o Magna, en la atracción de nuevas inversiones al país?

Las inversiones canadienses generan nuevas inversiones, no solo de empresas canadienses sino de muchos países. Pensemos en la cadena de valor de una empresa como Bombardier, que utiliza proveedores de 30 o 40 países para fabricar los fuselajes que se producen en Querétaro. Una inversión de este tipo tiene un efecto de atracción de nuevas inversiones, incluso de Pymes.

 

Canadá es un país que destaca en la aplicación de políticas públicas dirigidas a la protección del medio ambiente. ¿Nos podría comentar algo sobre la cooperación entre México y Canadá en temas de energías limpias y crecimiento sustentable?

Durante la reciente visita de Estado del presidente Peña Nieto a Canadá, que coincidió con la cumbre de los líderes de América, se firmó un acuerdo trilateral para trabajar juntos en la protección del medio ambiente y para enfrentar el cambio climático. Pero además de este tipo de acuerdos, hay temas más puntuales. Por ejemplo, recientemente, la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá, visitó México con el objetivo de fomentar un programa de colaboración con Pemex, el cual consiste en desarrollar acciones enfocadas a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, así como en aprovechar mejor los recursos en los sectores de gas y petróleo. Asimismo, este ministerio proporcionó asistencia técnica al Estado de México para la construcción de un biodigestor que servirá para aprovechar residuos sólidos orgánicos en la generación de electricidad y gas.

También la primera ministra de la Provincia de Ontario, junto con cuatro ministros provinciales de medio ambiente, estuvieron en México para participar en la Cumbre de Cambio Climático en Jalisco. Durante la visita, se firmaron acuerdos de cooperación con entidades mexicanas. El liderazgo mundial que tradicionalmente había tenido Canadá en temas de medio ambiente se está recuperando ahora con la iniciativa del primer ministro Justin Trudeau.

 

Finalmente, un tema de política interna de Canadá: la imagen positiva en el exterior del primer ministro Justin Trudeau, ¿coincide con la aprobación que tienen sus políticas entre los ciudadanos?

En general, los resultados de las encuestas son muy positivos y el nivel de aprobación del primer ministro es muy alto.