Programa de Despacho Aduanero Conjunto: modalidades y beneficios 

Entrevista con José Martín García Sanjinés

Gerardo Ochoa Sandy

Programa de Despacho Aduanero Conjunto: modalidades y beneficios 
El cruce de mercancías en las aduanas de México y Estados Unidos llega a ser, en ocasiones, un cuello de botella que limita el comercio bilateral. Para evitarlo, ambos países se esfuerzan por expandir y modernizar su infraestructura, equipamiento y personal. El pasado 12 de enero inició la segunda prueba piloto del Programa de Despacho Aduanero Conjunto en la Mesa de Otay, Tijuana. José Martín García Sanjinés, representante de la SHCP y el SAT en la Embajada de México en Washington y coordinador de los trabajos de esta iniciativa, expone los detalles.

¿En qué consiste el despacho aduanero conjunto?

Es un proceso mediante el cual las autoridades aduaneras de los dos países comparten instalaciones y equipo, y cualquiera de ellas, con base en sus sistemas de análisis de riesgo, puede seleccionar un cargamento para someterlo a inspección. Cuando eso ocurre, la autoridad que seleccionó el cargamento invita a la otra a participar. Así, ambas autoridades realizan en conjunto la inspección, en un solo lugar y al mismo tiempo.

 

¿En dónde se puede realizar?

Tanto el SAT como la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (U.S. Customs and Border Protection, CBP) cuentan con facultades legales para realizar estas operaciones en aduanas propias o en las del otro país. La CBP ya contaba con esas facultades desde 2004. En nuestro caso, la Ley Aduanera nos permitía hacerlo solo con autoridades de países vecinos y en aduanas fronterizas. Gracias a la reforma de 2013 a la Ley, presentada por el presidente y aprobada por el Congreso, el SAT ya puede celebrar acuerdos para despacho conjunto con cualquier autoridad aduanera del mundo e implementarlo en cualquier aduana del país y del extranjero.

 

¿Cuáles son las modalidades?

La primera consiste en que ambas autoridades llevan a cabo el despacho conjunto en las instalaciones del país exportador. A este proceso lo denominamos “Pre-Inspección de Carga”. Esos cargamentos ya no son inspeccionados al entrar al país importador, salvo en situaciones excepcionales. Imaginemos que el SAT y la CBP despliegan personal en San Antonio, Texas. Al pasar por ese proceso, los cargamentos cumplirían con todos los requisitos de exportación de Estados Unidos y de importación a México en San Antonio, y ya no tendrían que someterse a otra inspección al entrar a nuestro país. Lo mismo ocurriría si personal del SAT y la CBP realiza esa tarea en San Luis Potosí, por ejemplo. En ese caso, los cargamentos ya no serían inspeccionados al entrar a Estados Unidos.

La segunda es la de “Despacho Conjunto en las Instalaciones del País Importador”. El personal del SAT y la CBP estaría despachando cargamentos en aduanas del país importador, digamos la aduana de Brownsville, Texas, para inspeccionar las exportaciones mexicanas e importaciones a Estados Unidos, sin tener que someterse a una revisión de exportación en Matamoros, Tamaulipas. De igual manera se desplegaría personal del SAT y la CBP en Matamoros para ahí, en conjunto, inspeccionar la importación a México y exportación estadounidense, sin tener que someterse a una inspección en Brownsville.

 

¿Cuáles son los beneficios?

El programa es parte de las iniciativas para fortalecer la competitividad de la región, en el marco del Diálogo Económico de Alto Nivel entre México, Estados Unidos y Canadá. Algunos de sus beneficios son (1) la reducción de costos transaccionales de maniobras de descarga y operación de ambas aduanas; (2) la reducción de tiempos de despacho y cruce transfronterizo al contarse con carriles y áreas exclusivas; (3) el descongestionamiento en la frontera, lo que reduce los congestionamientos para el resto de la carga y la contaminación ambiental; (4) la optimización de la inversión en infraestructura y equipamiento, al dedicar los recursos excedentes a obras en otras áreas; (5) la segregación del riesgo, al admitirse en los programas a exportadores e importadores cumplidos y confiables, por lo que las aduanas pueden enfocarse en cargamentos que pudieran implicar un mayor riesgo, y (6) la disuasión del fraude y el contrabando, a través de la cooperación entre autoridades de ambos países.

 

¿En dónde opera ya el despacho?

En el Memorándum de Entendimiento de octubre de 2015 se estableció iniciar con tres pruebas pilotos de Pre-Inspección:

1. Aeropuerto de Laredo, Texas, en el que oficiales del SAT y la CBP despachan, desde esa fecha, carga de empresas certificadas de los sectores automotriz, electrónico y aeroespacial con destino a ocho aeropuertos: Chihuahua, Guadalajara, Hermosillo, León, Querétaro, Ramos Arizpe, San Luis Potosí y Toluca.

2. Aduana mexicana en la Mesa de Otay, donde la CBP y el SAT, desde el 12 de enero de 2016, despachan cargamentos de productos agrícolas mexicanos con destino a Estados Unidos incluidos en el Programa Nacional de liberación de Productos Agrícolas (NARP).

3. Parque Industrial San Jerónimo, en la aduana de esa localidad, a 10 kilómetros de Ciudad Juárez, en el que oficiales comenzarán a despachar, a partir de finales de 2016, computadoras y electrónicos manufacturados en el Parque.

 

Por otra parte, en agosto de 2016 iniciamos pruebas en instalaciones del país importador en Nogales, Arizona, con algunas maquiladoras.

Las pruebas tienen una duración de seis meses. Posteriormente, las partes evaluaremos los resultados y determinaremos si el piloto se convierte en permanente y si puede ampliarse a otros sectores y localidades. Los pilotos de Laredo y Mesa de Otay se encuentran en evaluación, sin interrumpir operaciones.

 

¿Qué empresas pueden participar?

Empresas de diversos sectores con carga que se transporta por distintos medios. Estamos en una etapa de aprendizaje de la que obtendremos la experiencia para ampliar el programa a otros sectores en puntos alejados de la frontera, donde lo justifiquen las condiciones del mercado. El SAT y la CBP estamos desarrollando criterios comunes para obtener el más alto impacto con el menor costo posible.

Hoy en día contamos con muchos elementos que hace algunos años no teníamos: marco legal adecuado, tecnologías muy avanzadas para monitorear cada paso de las operaciones, procesos de ventanillas únicas y programas de seguridad en la cadena logística, desarrollados junto con la CBP.

 

¿Cuáles son los principios rectores?

Los oficiales del SAT y la CBP son adscritos al consulado correspondiente y gozan de inmunidades limitadas. En ningún caso la autoridad aduanera de un país ejerce sus facultades o aplica sus leyes en el territorio de la otra. De haber anomalías o discrepancias en algún cargamento o en la información declarada, dependiendo de la gravedad, el cargamento se pondría en manos de la autoridad aduanera del país en que se encuentre para que esta aplique sus leyes, o se rechazaría para que se realicen las correcciones pertinentes antes de permitir el despacho, o se continuaría hacia el territorio del país importador para aplicar las leyes de ese país.

Este es un programa de participación voluntaria. Las empresas que participan ya perciben ahorros, por lo que invitamos a acercarse a otras que puedan calificar. En términos generales, las empresas interesadas presentan una solicitud al SAT y la CBP en la que autorizan que se procese su carga de manera conjunta, de acuerdo con los Procedimientos Estandarizados de Operación (Standard Operational Procedures, SOP).