Polonia: esa desconocida

Un modelo para armar la nueva relación estratégica con Europa 

Alejandro Negrín

Polonia: esa desconocida
La relación de México con la Unión Europea cobra una relevancia particular tras el resultado de las recientes elecciones en Estados Unidos, que ha puesto sobre la mesa la pertinencia de iniciar una reflexión profunda sobre los mecanismos que México tiene, o debe construir, para establecer vínculos más funcionales con el mundo. En 2016, además, iniciaron las negociaciones para la actualización del marco jurídico que regula las relaciones entre México y la Unión Europea,1 lo que reafirma la importancia de esa reflexión.

Es cierto que en los tres lustros que siguieron al llamado Acuerdo Global, el comercio entre México y la Unión Europea aumentó 247%.2 La Unión Europea se convirtió en el segundo inversionista más grande en nuestro país, después de Estados Unidos. En 2015 operaban en México 15 mil 920 empresas europeas.3

Sin embargo, un análisis más detallado revela distintos desafíos. Por un lado, la Unión Europea ha sido desplazada por China como segundo socio comercial de México.4 Por otro, el escaso número de países de la Unión Europea con los que México mantiene una relación relevante. Solo por mencionar dos datos: Países Bajos, España, Alemania, Reino Unido y Bélgica dan cuenta del 90% de las inversiones de naciones de la ue en México, mientras que nuestro comercio con el bloque europeo se concentra en un grupo no mayor a seis países.5

Por esta razón, existe la expectativa de que las negociaciones que comenzaron en 2016 para renovar el Acuerdo Global permitan que otros países europeos se incorporen de una manera real y efectiva a la corriente de relaciones entre México y la Unión Europea.

En una nueva visión estratégica de México hacia la Unión Europea, naciones que han pasado desapercibidas en muchos sentidos deberían ocupar un lugar central. Polonia es un ejemplo muy claro al menos por tres razones.

Luego de su ingreso a la Unión Europea en 2004, Polonia vive lo que se conoce como una segunda edad de oro.6 Es la economía de mayor crecimiento y estabilidad en la Unión Europea. Su fortaleza le permitió sortear de buena forma la más reciente crisis económica, que prácticamente afectó a toda la región. Se trata también del país que más fondos ha recibido de la Unión Europea y el que más recibirá en los próximos años,7 lo que le posibilita un desarrollo considerable en infraestructuras. A ello se suma el éxito de distintas reformas estructurales, particularmente la educativa,8 que aseguraron la transición del país no solo a una economía abierta y a una democracia consolidada sino, sobre todo, a otro nivel de desarrollo.

La segunda razón es el nuevo enfoque que debe prevalecer en la estrategia que México diseñe para tener una relación efectiva y eficaz con otras naciones de la Unión Europea. Polonia es un país que tiene fronteras con siete naciones, de las cuales la mayoría pertenece a la Unión Europea (Alemania, República Checa, Eslovaquia y Lituania). Además, tiene un marcado liderazgo regional en Europa Central, incluso a través del llamado Grupo de Visegrado.9 Esta presencia regional opera en términos económicos pero también en términos de la seguridad regional, como lo ha demostrado el reciente conflicto en Ucrania, país también vecino de Polonia y al que no ha regateado su apoyo.

La tercera razón se vincula a factores subjetivos y a conexiones culturales profundas. Es cierto que México recibió a un grupo de 1,453 refugiados de Polonia en 1942,10 en lo que constituye, muy probablemente, el hecho más significativo en la historia de sus relaciones. Sin embargo, en el imaginario colectivo polaco pesa aún más que ambas naciones profesen una religión mayoritaria común, que sean países con raíces históricas profundas y que compartan experiencias asociadas a su vecindad con grandes potencias mundiales. Los empresarios mexicanos establecidos en Polonia suelen referirse a la facilidad cultural que han encontrado para desarrollar sus negocios.

Es cierto que el comercio de México con Polonia se multiplicó más de 10 veces entre 2004 y 2015, pasando de 109 millones de dólares en 2004 a 1,444.6 millones en 2015,11 y que tan solo en los últimos cinco años el comercio bilateral creció más de 50%. Pero también lo es que en cifras absolutas eso es poco relevante. México es el socio comercial número 46 de Polonia y Polonia el treceavo socio de México en la Unión Europea.

En términos de inversiones, la relación se ha desarrollado fundamentalmente por la densidad e importancia de ambas economías y, en particular, por la intuición de empresarios mexicanos que han encontrado en Polonia un mercado interno muy fuerte de 38 millones de habitantes, con costos laborales competitivos, educación sólida y acceso fácil a otros mercados. En 2016, el Grupo Industrial Saltillo adquirió la empresa Automotive Components Europe, S.A. (ace),12 mientras que el fondo mexicano Finaccess Capital adquirió más de seis millones de acciones de la compañía restaurantera polaca AmRest, duplicando su participación y convirtiéndose en el accionista mayoritario.13 Esas inversiones se suman a otras registradas en la última década, como son los casos de Cemex, Katcon y Nemak, que han adquirido diversas empresas en Polonia, y de Mexichem, que opera a través de una subsidiaria.

A su vez, en México la empresa polaca Bury Technologies abrió en 2015 en el estado de Tlaxcala una planta de producción de componentes electrónicos (para autos, con una inversión inicial de seis millones de euros y la creación de 100 empleos directos).14 El mismo año otra empresa polaca, Maflow, perteneciente al grupo Boryszew, puso en marcha una planta de producción de componentes para autos en el estado de Guanajuato (con un valor total de 11 millones de euros y la generación de 150 empleos directos). Como explica el vicepresidente de Boryszew, México es considerado una puerta de entrada a América del Norte y la nueva fábrica permite a la empresa estar cerca de los mercados más dinámicos en el mundo.15 Actualmente hay en México 53 empresas con capital polaco.16

La relación económica se alimenta también de otras fuentes, entre ellas el turismo. En 2015 viajaron 35 mil turistas polacos a México, cifra de relativa importancia, pero lo significativo es que el turismo polaco a México registra una tendencia positiva y aumentó sustancialmente su potencial por la problemática que enfrentan destinos tradicionales para el turista polaco como Egipto, Túnez y Turquía.17

El concepto de diversificación a través del fortalecimiento y la construcción de relaciones bilaterales —especialmente económicas— con otras naciones, no es un concepto abstracto. Se trata de una decisión racional acompañada de medidas de política pública e institucional que le den certeza y viabilidad.

En el caso de Polonia, la pertinencia de un nuevo enfoque dio lugar a que ambos gobiernos elaboraran muy recientemente el documento “Recomendaciones para el fortalecimiento de la relación entre México y Polonia”,18 que es particularmente útil en tanto que contó con la participación de diversas dependencias de ambos gobiernos y también de empresas y universidades.

El desarrollo de las relaciones económicas supone, como premisa, la constancia del diálogo y la proximidad de los actores políticos relevantes. Esto, en una visión convencional, implica a gobiernos y parlamentos que mediante su acercamiento identifiquen prioridades, adopten decisiones e impulsen a otros actores a involucrarse en las relaciones económicas.

Del ejercicio de reflexión para el fortalecimiento de las relaciones económicas bilaterales y el aprovechamiento de su potencial, destaca la pertinencia de identificar y llenar vacíos institucionales, y estimular el funcionamiento de aquellos mecanismos institucionales que no han dado frutos.

En el caso de la relación de México con Polonia hay un espacio de acción significativo. Entre las medidas recomendables de corto plazo pueden destacarse el fortalecimiento del marco de cooperación intergubernamental, especialmente entre los ministerios de asuntos económicos, los bancos de desarrollo y las agencias de promoción comercial. No solo encaminado a estructurar una agenda económica bilateral y explorar el gran potencial de complementariedad de ambas economías, sino también en el contexto de las negociaciones en curso entre México y la Unión Europea.

Otro aspecto fundamental de la relación comercial es la creación de condiciones propicias para la incorporación de las pequeñas y medianas empresas a los flujos comerciales bilaterales. En este contexto, y como opera con muchos socios de México, el Banco Nacional de Comercio Exterior ha venido avanzando en sus negociaciones con el Banco de Desarrollo Estatal (bgk) para contar con un adecuado esquema de garantía a las exportaciones recíprocas.

Existen sectores y clusters en ambos países cuyo acercamiento debe promoverse. Especialmente el automotriz —que no solo es uno de los de mayor crecimiento en ambas economías sino también de mayor complementariedad, como lo demuestran inversiones recientes en ambos países—, el aeroespacial, el de tecnologías ambientales y el de alimentos.

Tanto México como Polonia otorgan especial prioridad a la innovación y la tecnología de punta. Por ello, la coyuntura es particularmente propicia para que se realice un esfuerzo que permita una funcionalidad básica de la cooperación científico-técnica con la participación de universidades de ambas naciones.

Existen pronósticos promisorios sobre el potencial de crecimiento del comercio entre ambos países que, por lo demás, ha sido muy significativo en los últimos años. En julio de 2016 México fue declarado como uno de los muy pocos mercados prioritarios no europeos para Polonia,19 con la expectativa de que el comercio se multiplique hasta cinco veces y nuestro país se convierta en el socio comercial latinoamericano más importante para Polonia. La decisión del Ministerio de Desarrollo Económico de Polonia se acompañó de un programa de promoción a tres años y de la intervención de la Agencia de Seguro de Crédito a la Exportación (KUKE) con seguros y garantías cercanas a los 500 millones de euros, específicamente para los cinco mercados prioritarios no europeos.

La plataforma básica actual ha hecho posible el crecimiento de la relación comercial entre México y Polonia, así como de las inversiones y el turismo, entre otros ámbitos. Desde la óptica de los gobiernos, existen medidas que aún deben implementarse para dar certidumbre a ese potencial. Su concreción fortalecería la relación y daría lugar a un modelo adecuado y funcional de diversificación de las relaciones económicas de México.

 

Alejandro Negrín es embajador de México en Polonia.

 

1 El marco jurídico bilateral vigente entre México y la Unión Europea está formado por el Acuerdo Global que entró en vigor en el año 2000, la Asociación Estratégica de 2009 y su Plan Ejecutivo Conjunto de 2010.

2 La Unión Europea y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi) celebran el 15 aniversario del Acuerdo Global entre México y la UE, 15 de septiembre de 2015

3 “Relación bilateral México-Unión Europea”

4 En 2015, los países más importantes que vendieron productos a México fueron Estados Unidos, Canadá y China, mientras que las exportaciones mexicanas se dirigieron a Estados Unidos, China y Japón, entre otros países

5 Alemania, España, Italia, Países Bajos, Francia y Reino Unido.

6 Marcin Piątkowski, “Poland’s New Golden Age Shifting from Europe’s Periphery to Its Center”,

7 En el periodo 2004-2013, Polonia recibió un total de 82 mil millones de euros. Para el periodo 2014-2020, la Unión Europea destinó a Polonia 82 mil 500 millones de euros (Ministerio de Desarrollo Económico de Polonia)

8 En las pruebas PISA (Programme for International Student Assessment) de la OCDE, en 2015 los estudiantes polacos ocuparon el 5º puesto en Europa y el 11º en el mundo. Ver más en “Latest OECD Education Ranking Places. Poland 5th in Europe and 11th in the world”, consultado el 10 de diciembre de 2016.

9 El Grupo de Visegrado fue formado el 15 de febrero de 1991 para acelerar la integración a la Unión Europea de un grupo de países de Europa Central. Está formado por la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia. Actualmente Polonia ostenta la presidencia del Grupo (de julio 2016 a junio de 2017).

10 Durante la Segunda Guerra Mundial, México recibió en la hacienda de Santa Rosa, situada en las cercanías de León, Guanajuato, a 1,453 refugiados polacos. Los albergó entre 1943 y 1947. De los refugiados, 280 eran menores de 20 años. Por eso, son comúnmente conocidos como “los niños de Santa Rosa”.

11 “Recomendaciones para el fortalecimiento de la relación entre México y Polonia”, Secretaría de Relaciones Exteriores de México, 2016, p. 16.

12 “Grupo Industrial Saltillo ma 100% akcji ACE” (“Grupo Industrial Saltillo tiene el 100% de las acciones de ACE”), consultado el 12 de diciembre de 2016

13 Se trata del 60% de las acciones. El valor de mercado de la operación efectuada fue de aproximadamente 380 millones de dólares. “Kancelaria SK&S doradzała meksykańskiej grupie kapitałowej Finacces Capital” (“Bufete de abogados SK&S asesoró al grupo mexicano Finaccess Capital”), consultado el 12 de diciembre de 2016

14 Rafał Wojski, “Części znad Wisły dla fabryki Audi w Meksyku” (“Componentes polacos para la fábrica de Audi en México”), consultado el 12 de diciembre de 2016

15 Richard Higgs, “Poland’s Boryszew Molding Auto Parts in Mexico”, consultado el 12 de diciembre de 2016

16 “Recomendaciones para el fortalecimiento de la relación entre México y Polonia”, óp. cit., pág. 18-19.

17 De 2014 a 2015 hubo un crecimiento de 18.7% en las llegadas vía aérea de turistas polacos a México (SEGOB, Unidad de Política Migratoria-SIOM).

18 “Recomendaciones para el fortalecimiento de la relación entre México y Polonia”, óp. cit.

19 Los mercados prioritarios que anunció el Ministerio de Desarrollo Económico el 19 de julio de 2016 son: Argelia, India, Irán, México y Vietnam