Cemex en Costa Rica: una relación de mutuo beneficio  

Entrevista con Enrique Alberto García

Cemex en Costa Rica: una relación de mutuo beneficio  
Sabemos muy bien que Cemex es una de las cementeras más grandes del mundo y una insignia internacional de la industria mexicana. Pero ¿cómo creció hasta alcanzar esa posición? ¿Qué hace para adaptarse al entorno actual de negocios, mantenerse a la cabeza e innovar? A ello, y en particular a la actividad de la firma en Costa Rica, se refiere el director general de Cemex en ese país.

¿Qué nos puede comentar sobre la situación actual de Cemex y su posicionamiento a nivel mundial?

Cemex fue fundada en 1906 con una planta de cemento en el norte de México. En 1972 contaba ya con presencia nacional y unos años después empezó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores. En 1986 incursiona en el mercado de Estados Unidos y en 1990, con la adquisición de Cementos Tolteca y Cementos Anáhuac, se convierte en la principal cementera del país. La aventura internacional se inicia en 1992 con la adquisición de una cementera en España; se abre así una etapa de expansión global mediante adquisiciones de empresas en diferentes países. Hoy, Cemex es la tercera empresa cementera a nivel mundial, reporta ventas anuales por más de 13 mil millones de dólares y tiene 41 mil colaboradores. En sus inicios, la empresa era básicamente cementera. Hoy son tres las líneas principales de negocios: cemento, concreto premezclado y agregados.

Históricamente, se nos veía como proveedores de materia prima; ahora somos cada vez más un proveedor de soluciones. Para ello, contamos con un portafolios de negocios. Desarrollamos productos a partir de las necesidades de los clientes. Procuramos asesorar en la fase de diseño. Por ejemplo, cuando nos piden cotizar un concreto hacemos un análisis y presentamos sugerencias de producto permeable, de aislamiento térmico o de otras características que sean en beneficio del proyecto. Son productos que están dentro del portafolios, pero que no son muy conocidos porque son nuevos. Para ser innovadores, contamos con un Centro de Investigación y Desarrollo en Suiza.

 

¿Cómo incursionó Cemex en Costa Rica y en qué tipo de proyectos participa?

Iniciamos en Costa Rica en 1999 con la adquisición de una empresa cementera, y el recorrido ha sido similar al de Cemex en general. Hoy estamos en las tres líneas de negocios. Incluso, a partir de 2011, empezamos a proveer soluciones de construcción en puentes, puertos, carreteras y vivienda. De manera que hemos tenido una evolución paulatina.

Cemex Costa Rica es parte de LatAm Holdings, que tiene los activos de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Aunque somos parte de un grupo global y regional, buscamos tener sinergias con las empresas locales. Somos una empresa global con negocios locales.

Cemex incide en toda la cadena de valor del sector de la construcción. Incluso, en un inicio en Costa Rica nos integramos verticalmente y llegamos a operar como constructores; ahora ya no lo hacemos. Migramos más a un servicio de asesoría, buscando dar soluciones a las necesidades del país. Solo para dar un ejemplo, en Costa Rica hay muchos caminos rurales con tráfico ligero que son utilizados para acceder a comunidades remotas, y ofrecemos soluciones diferentes que nos permiten utilizar las brechas o caminos existentes con un pavimento unicapa a un costo menor que el pavimento estructural. Así, atendemos necesidades específicas. Para este tipo de proyectos procuramos tener comunicación con alcaldías, gobiernos locales o Gobierno central, a fin de comunicarles las ventajas técnicas y presupuestales de estas nuevas tecnologías. Traemos maquinaria y equipo de otros países, pero desarrollamos las capacidades de las personas que son las responsables de la construcción.

 

¿Qué ha encontrado Cemex en Costa Rica como lugar de negocios?

Costa Rica es referencia en muchos temas de la región. Destacan los indicadores en educación y salud, que son un distintivo en Centroamérica. También su desempeño en el sector turismo y la forma como se posiciona internacionalmente son muy adecuados. Además, la trayectoria de Costa Rica como país que ofrece paz y tranquilidad hace que sea atractivo para el desarrollo empresarial y la inversión extranjera. El ambiente de negocios en Costa Rica es bueno. Nos ha ido muy bien y hemos aprovechado el crecimiento sostenido que ha tenido el país.

El negocio de la construcción tiene que ver con la competitividad. Hacer que los países estén mejor conectados, incidir en la transmisión de energía eléctrica, en el desarrollo de puertos o en el tratamiento y suministro de agua tiene que ver con nuestra industria. Somos un catalizador de la economía y fortalecemos a empresas locales a través de las cadenas de abasto. Nuestro negocio es intensivo en capital y nos interesa mantener sano ese capital a través de constantes reinversiones.

 

¿Realiza Cemex negocios desde Costa Rica con otros países de Centroamérica?

El costo de transporte del cemento es muy importante y no conviene recorrer grandes distancias, pero la ubicación de Costa Rica nos permite acceder a otros países. Nuestra planta en Abangares nos da la oportunidad de atender el mercado local, pero también exportamos a Nicaragua y El Salvador.

En Costa Rica, Cemex es una empresa exportadora, pero también importadora de tecnología y conocimiento, los cuales se diseminan de manera eficiente en las empresas locales, haciendo una contribución a la industria tica. En Costa Rica hacemos mucho en temas de seguridad. Somos una empresa que da prioridad a la seguridad y hay ideas y conocimiento que también salen de Costa Rica. Son las fortalezas de un país que se llevan a otros. Mas allá de los commodities, funcionamos como una firma de comercio internacional de servicios. Importamos y exportamos tecnología.

¿Qué contribuciones hace Cemex a un país como Costa Rica y cuáles son sus perspectivas en el país?

La derrama económica de la manufactura local es muy importante. Generamos unos 30 millones de dólares en impuestos, dato que refleja la magnitud de la actividad.

Además del negocio tradicional de cemento, concreto premezclado y agregados que tenemos en Costa Rica, aprovechamos experiencias en otros ámbitos que allá se están desarrollando muy bien. Dentro de los planes de responsabilidad social corporativa, buscamos tener programas que agreguen valor con tres iniciativas: encadenamientos productivos, empoderamiento de comunidades y capacitación.

En encadenamientos productivos, fomentamos y ofrecemos apoyo para que empresas locales desarrollen productos o servicios que les permitan ser nuestros proveedores y, al mismo tiempo, que representen un beneficio en la comunidad. En temas de empoderamiento, buscamos apoyar a comunidades vulnerables, por ejemplo, a grupos de mujeres amas de casa, para que tengan acceso a conocimientos y capital. Finalmente, en temas de capacitación, colaboramos con agencias gubernamentales de educación para desarrollar capacidades empresariales en la población, de manera que las iniciativas individuales deriven en microempresas que puedan crecer. Si bien Cemex tiene iniciativas similares en muchos países, esto funciona particularmente bien en Costa Rica. τ