Síntesis temática del número

1.    Las plataformas colaborativas generan mecanismos de información que permiten hacer transacciones con perfectos desconocidos, que tienen un interés en cuidar su reputación como participantes en ese mercado. Esto permite aprovechar mejor los activos. Es un cambio revolucionario. Pág. 38.
2.    Hoy el comercio vía internet es menos anónimo. Muchas empresas colaborativas permiten que los usuarios verifiquen las identidades de sus contrapartes mediante la información de sus cuentas en redes sociales. Pág. 8.
3.    La confianza es particularmente importante cuando se está en presencia de lo que los economistas llaman información asimétrica. Es decir, cuando una de las partes —a menudo el vendedor— tiene más información que la otra respecto a la calidad del bien o servicio. Pág. 12.
4.    Gracias a tecnologías como el almacenamiento en la nube, la cartografía gps y las redes sociales, los particulares pueden darle un uso alternativo a activos que, de otra manera, permanecerían ociosos. Los automóviles, por ejemplo, se quedan estacionados en promedio el 95% del tiempo. Pág. 29.
5.    Lo que antes eran bienes de consumo se transforman en activos de capital. Pág. 39.
6.    Uber —que inició operaciones en San Francisco, California, en 2009— tiene presencia actualmente en más de 200 ciudades y su valor estimado de 41 mil millones de dólares la convierte en una de las startups tecnológicas más lucrativas de la historia. Pág. 9.
7.    En los primeros cuatro años de operación, Airbnb incorporó a su catálogo un total de 600 mil habitaciones; cifra que a la cadena Hilton le tomó alrededor de 23 veces más tiempo —93 años— alcanzar. Pág. 27.
8.    “...Estamos en medio de una reorganización de nuestra economía en la que los dueños de plataformas digitales están acumulando un poder sustancial, incluso más amplio que el alcanzado por los dueños de fábricas durante la primera Revolución Industrial.” Pág. 21.
9.    La naturaleza del trabajo está cambiando aceleradamente. El Instituto Fraser de Canadá ha encontrado que el porcentaje de la población económicamente activa que depende de contratos colectivos es, en México, de 6.5%, en Estados Unidos de 7.5% y en Canadá de alrededor de 8.5%. Pág. 40.
10.    Bajo el “capitalismo de plataforma”, los trabajadores han recuperado los medios de producción solo para descubrir que tienen poco control sobre las relaciones de producción —en este caso, la estructura de la red. Pág. 23.
11.    En la medida que el trabajo se describe como un mero “intercambio de favores”, la economía por encargo sugiere una suerte de dimensión paralela, donde las tareas se realizan de manera poco profesional, como una forma del ocio, sin relación alguna con el “trabajo”. Pág. 63.
12.    La mercantilización de la vida diaria plantea una batería de preguntas acerca de cómo esta tendencia afectará no solo a las relaciones entre desconocidos sino también las que involucran a la convivencia de personas conocidas (amigos, familiares y personas con las que los individuos comparten lazos sociales débiles y fuertes). Pág. 22.
13.    Yo sí creo que la economía colaborativa va a cambiar todo. Es un fenómeno exponencial que llegó para quedarse. Ojalá las empresas que participan estén a la altura del reto. El Estado, en mi opinión, debería interesarse menos por la renta y más por la información. Eso es lo que realmente tiene valor. Pág. 42.
14.    ¿Sabrá América Latina canalizar toda la energía interna y la velocidad de la economía colaborativa para desarrollar una economía, unas ciudades y una sociedad mejores para todos? Pág. 35.