La ubicación y la infraestructura de Puebla, estratégicas para la industria automotriz

Reportaje, entrevistas y data de Gerardo Ochoa Sandy

La ubicación y la infraestructura de Puebla, estratégicas para la industria automotriz
Gracias a los esfuerzos de entidades como Puebla, que abrió brecha y sentó bases en la década de los sesenta, México se ha convertido en un referente de la industria automotriz a nivel global. Puebla ha avanzado también en la construcción de un comercio exterior heterogéneo y sólido, con miras al futuro. Es en la actualidad el estado con mayor diversificación de productos exportables.

Puebla se moderniza, trasciende fronteras y enfrenta el reto de la diversificación aprovechando el acceso preferencial a 46 países con los que México ha suscrito algún tipo de convenio comercial: 12 tratados de libre comercio y 32 acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones. Debido a ello, en la última década, la tendencia de las exportaciones es positiva, como lo corroboran los reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI (ver la Data). De acuerdo con datos oficiales, Puebla es el quinto estado en el país con mayor diversificación de productos exportables, 394 mercancías, dentro de las cuales destacan automóviles y autopartes, productos textiles, alimentos, productos de la industria química, así como plásticos y hules.

Una industria automotriz diversa

El automotriz es el sector más dinámico. En 2016 alcanzó los 7 mil millones de dólares, es decir, 78% del total de las exportaciones, según datos del INEGI. Adicionalmente, el 21 abril de 2017 se constituyó el Clúster Automotriz Zona Centro PueblaTlaxcala (Clauz), conformado por dos OEM (original equipment manufacturer), ocho empresas proveedoras Tier 1, universidades locales, una cámara empresarial y los gobiernos estatales. Hasta el momento cuenta con 16 asociados y busca integrar al mayor número posible de participantes. Démosle contexto. En el mundo, la industria automotriz se compone de 44 actividades económicas, de las cuales 33 —el 75%— se realizan en México, y 31 —el 70.5%— en la región Puebla-Tlaxcala, según reporta la Agenda de Innovación de Puebla de 2015, en el apartado correspondiente a la especialización automotriz. En Puebla, en particular, existen 228 unidades económicas del sector, de las cuales 93 empresas son Tier 1 y dos OEM: Volkswagen —la planta más grande del mundo fuera de Alemania— y Audi, la primera planta premium en el país, según datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas 2017 (DENUE), publicado por el INEGI. La localización es estratégica: a menos de 650 kilómetros de la capital del estado se encuentra el 75% de las plantas del sector establecidas en México. Eso explica por qué la industria representa el 9.4% del total del producto interno bruto (PIB) estatal y el 40% del PIB manufacturero estatal, para alcanzar una cifra de empleo total, entre el sector automotriz y el de autopartes, de más de 40 mil trabajadores, según reportes de las cuentas nacionales y los censos económicos del INEGI. Por su parte, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) reportó que Puebla produjo, entre enero y noviembre de 2017, 440 mil 172 vehículos, el 12.4% del total nacional. En el mismo lapso se exportaron 358 mil 221 unidades, 12.5% de la producción en el país y el 80.4% a nivel estatal. Las cifras de producción han sido superiores en 13% y las de exportación en 15% si se comparan con las de 2016. El Gobierno, aliado con la Universidad Tecnológica de Puebla (UTP), trabaja de la mano con el Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel en el Sector Automotriz, el más grande y moderno en América Latina. La superficie de 19 mil 552 metros cuadrados incluye 17 laboratorios con tecnología de última generación —en manufactura, servicios y mediciones, construcción de carrocerías y control de calidad—, más 300 máquinas y equipo propios de una planta armadora, además de un área de robótica.

               

 Otros pilares y áreas de oportunidad

En un reporte de 2015, la Secretaría de Turismo de Puebla señala que la infraestructura hotelera poblana contaba con 745 establecimientos de hospedaje —48.1% más que en 2010— así como con 20 mil 517 cuartos —34.7% más que en 2010. En 2016 recibió más de 14 millones de visitantes nacionales e internacionales —7.86% más que en 2015—, lo que trajo una derrama económica de más de 13 mil 226 millones de pesos. Puebla es de igual manera el segundo estado con más pueblos mágicos en el país, nueve en total, que en 2016 alcanzaron una afluencia turística de 2 millones 676 mil 620 personas, y una derrama de 95.8 millones de dólares. Los destinos arquitectónicos y culturales —el Centro Histórico y los museos Amparo, José Luis Bello y González, Internacional Barroco, Nacional de Ferrocarriles Mexicanos, de la Evolución, San Pedro Museo de Arte y Casa de la Música de Viena, entre otros—, son visitas impostergables. Entre las áreas de oportunidad, de acuerdo con el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) y la Agenda de Innovación Estatal (AIE), Puebla cuenta con tres sectores clave: automotriz, textil y agroindustrial. Según la AIE, los sectores emergentes en el estado son salud, energía renovable y turismo. Mientras, el Inadem define como industrias a futuro las de energía, servicios turísticos y productos para la construcción. La industria militar aparece en el horizonte. En agosto de 2017, el gobernador de Puebla, José Antonio Gali Fayad, y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) firmaron un convenio para la reubicación de la industria militar en el predio denominado La Célula. En esa área de 600 hectáreas, localizadas en los municipios de Oriental y Tepeyahualco, se tiene previsto instalar 16 fábricas y reubicar a 4 mil trabajadores. Para el inicio de las obras de infraestructura se contará con una inversión de mil millones de pesos, que traerá consigo la creación de 5 mil empleos temporales. El proyecto implica la fabricación de armas, proyectiles, morteros, cartuchos y el desarrollo de tecnología, entre otros rubros, y por supuesto más empleo.

Para la atracción de nuevas inversiones en Puebla, la Secretaría de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico (Secotrade) otorga durante la etapa de análisis, instalación y operación de un proyecto de inversión varios servicios a través de una ventanilla única: información económica, búsqueda de inmuebles, acompañamiento en trámites, descuentos en pago de licencias, búsqueda de proveedores y reclutamiento de personal a través del Sistema Nacional de Empleo (SNE). De la misma manera, ofrece becas para la capacitación de nuevos empleados a través del SNE y el Programa de Apoyo al Empleo; aporta, además, los programas de capacitación a la medida y el acceso a fondos gubernamentales —como el Programa para el Desarrollo de la Industria del Software (Prosoft) y el Fondo Nacional Emprendedor (FNE), entre otros. El sector automotriz, las áreas de oportunidad y el apoyo al emprendedurismo son algunas de las garantías que buscan los inversionistas del exterior. Del tal manera, de 2011 a 2016, Puebla recibió la mayor inversión extranjera directa en su historia, que ascendió a 5 mil 441.6 millones de dólares.

Salto tecnológico y promoción del comercio exterior

De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), Puebla es el cuarto estado en el país en solicitudes de patente y de signos distintivos, y el sexto lugar nacional en trámites solicitados, solo por debajo de la Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato, el Estado de México y Nuevo León. La entidad también ocupa el sexto lugar en el padrón de integrantes del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), después de la Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco, Nuevo León y Morelos. En 2017 se aprobaron 65 millones 850 mil pesos para 15 proyectos de tecnología e innovación, y se abrió la convocatoria para 2018 al Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), apoyo complementario al monto que presupuesta el organismo para realizar el proyecto. Por su parte, el Gobierno estatal y la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) crearon el Centro Poblano para el Desarrollo y Promoción de las Empresas de Comercio Exterior, que ofrece consultorías especializadas y estrategias de negocios a las mipymes poblanas en el tema. En 2016, reporta la Secotrade, se realizó el Programa Regional de Impulso a la Competitividad Sectorial —Iniciativa Confex Etapa 2, orientada al sector textil y de confección en la entidad. La meta era migrar de series cortas a series largas, tanto en producto como en sistemas de producción y comercialización, con base en las tendencias del mercado actual.

A la fecha se ha pasado de dos a ocho y diez temporadas por año, con más diseño, menos durabilidad, marcas propias y más retail, para benefi ciar a más de 100 empresas a través de tres líneas de acción: (a) reingeniería de los procesos de producción, (b) creación de capacidades para facilitar el acceso de los fabricantes al consumidor y (c) reconexión con puntos de venta de moda en series cortas. Además, durante la participación de la entidad en las ferias internacionales realizadas en Colombia, Estados Unidos y Francia, se llevaron a cabo 73 citas de negocio, y durante las misiones comerciales en Estados Unidos, 67 más.

El temblor y el TLCAN

El temblor del 19 de septiembre de 2017 ocasionó importantes daños. Tal como se difundió en diversos reportes, se declararon zonas de desastre a 112 municipios de la entidad. De acuerdo con la Encuesta sobre las Afectaciones de los Sismos de Septiembre de 2017 del INEGI, el 16% de los establecimientos en el país sufrieron algún tipo de afectación, sin embargo, Puebla está en la etapa de reactivación de la economía poblana afectada, así como en la fase de reconstrucción. El TLCAN es otro temblor. Entre 1994 y 2015, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Economía, el comercio entre Estados Unidos y México se vio incrementado seis veces en términos de su valor, en el último año del periodo alcanzó 584 mil millones de dólares. De tal manera, durante las actuales negociaciones, México ha apostado por cuatro prioridades: la competitividad de la región, un comercio regional más inclusivo y responsable, certidumbre en el intercambio comercial y las inversiones, además de valerse de las oportunidades de la economía del siglo XXI. No obstante, tres propuestas en torno a las cuales existen profundas y aparentemente irreconciliables diferencias de Estados Unidos han alargado las negociaciones: los cinco años de vigencia del TLCAN, que las reglas de origen pasen de 62.5 a 85% y desaparecer o hacer optativos los mecanismos de solución de controversias. Las tres, condiciones de Estados Unidos. Ante una posible salida de Estados Unidos, Puebla —de manera relevante la industria automotriz— deberá perfi lar con claridad sus distintos escenarios para el futuro, en tanto que se trata de su principal socio comercial. Esta disyuntiva no la enfrentará solamente la entidad, sino otros estados y regiones de México. No hay una sola alterativa, pero sin duda quienes cuenten con una base de comercio exterior más heterogéneo encararían de mejor manera esta incierta situación.