DE LA AGRICULTURA A LA VOCACIÓN INDUSTRIAL.

Jorge Arturo Castillo

DE LA AGRICULTURA A LA VOCACIÓN INDUSTRIAL.
La transformación de Querétaro en tan solo unas décadas es, sin duda, una de las más llamativas del país. Hoy es una entidad predominantemente industrial que apuesta, además, por la sofisticación cada vez mayor de sus manufacturas a partir de la aplicación y la generación de conocimiento. Las razones de este cambio son múltiples. Aquí se delinean las principales.

 

Querétaro tiene una ubicación estratégica. Está justo en el centro del país y, además, dispone de una red de carreteras que lo conecta bien con otras entidades y con nuestro principal mercado: Estados Unidos. Su capital es Santiago de Querétaro. El territorio del estado representa el 0.6% de la superficie del país. Colinda al norte con Guanajuato y San Luis Potosí; al este con San Luis Potosí e Hidalgo; al sur con Hidalgo, el Estado de México y Michoacán; al oeste con Guanajuato.

Significativamente, la Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu) de Querétaro tiene su sede en el Boulevard Bernardo Quintana, nombre que refiere a un ingeniero visionario que le apostó fuerte al estado y estableció una unidad de parques industriales, como se les llamaba entonces. A mediados de los años sesenta, Quintana Arrioja instaló ahí una gran forjadora de hierro que empezó a producir con éxito, lo que atrajo al fabricante de transmisiones y equipos mecánicos Tremec, en 1964. Hoy, esta empresa sigue siendo queretana y mira su futuro ahí: invierte en tecnología, diseño, nuevos productos y mayor capacidad de producción. La vocación industrial de Querétaro se ha ido dando con el tiempo. Viene de los años cincuenta del siglo pasado, cuando la economía estatal se basaba en la agroindustria. En esa época que ahora se conoce como desarrollo estabilizador, o del “milagro mexicano”, empezaron a llegar de manera paulatina grandes empresas del ramo agroalimentario, como Kellogg’s.

Poco a poco se fueron dando las condiciones que han hecho de Querétaro un estado exitoso, de desarrollo, vanguardia y crecimiento económico. Llegaron muchas empresas de muy distintos ramos económicos, que se conectaban entre sí —como sucede con las grandes firmas, que atraen una cadena de proveedores. Así, la industria del estado se volvió más compleja. Querétaro tiene hoy una sólida industria de autopartes, plástico, caucho, química, aeroespacial, tecnologías de la información, electrodomésticos y electrónicos.

 

 

La economía del estado camina muy bien sin una armadora

A raíz de la llegada de Tremec, se asentaron en el estado empresas distribuidoras de tractores, que están muy ligadas al campo, pero también a la industria automotriz. Los participantes del sector reconocen entonces el potencial manufacturero de la zona y ponen manos a la obra. Con el apoyo de los distintos gobiernos estatales, se van abriendo espacios industriales para el asentamiento de nuevas empresas. ¿Cuál fue la clave? Querétaro entendió esa vocación y generó capacidades educativas para satisfacer las necesidades de la industria. Así es como llegan las empresas de autopartes, no solo para manufacturar metalmecánica, sino para realizar manufactura avanzada.

La Sedesu señala que a finales de 2017 ya había 200 empresas autoparteras en la entidad, lo que ubica a Querétaro como el tercer estado en producción de autopartes, aun cuando no cuenta con una armadora. El titular de la Secretaría, Marco Antonio del Prete, lo explica: “Sí ha habido al menos un intento de traer una armadora a Querétaro, pero vemos que la economía del estado camina muy bien [de todos modos]. [Los armadores] generan muchos beneficios, pero también se corre el riesgo de concentrar la producción en unas cuantas empresas. No tener una armadora nos da flexibilidad en varios campos, un mayor margen de maniobra, sin estar sujetos a una única industria, de la que seríamos más dependientes”.

 

Industria aeroespacial: el gran salto, en 2005

La Secretaría de Economía (SE) federal ofrece un dato ilustrativo: en 18 años, de 1999 a 2017, el estado de Querétaro registró la llegada de mil 438 empresas, que representan un monto de inversión de 14 mil 756 millones de dólares. Esas empresas provienen sobre todo de Estados Unidos, España, Canadá, Alemania, Francia y Japón.

En la industria aeroespacial, el gran salto se da en 2005, cuando la canadiense Bombardier anuncia la creación de una armadora en el estado, que ya había tenido presencia del sector aeroespacial a través de Turborreactores (ITR), firma que daba mantenimiento a los motores de Mexicana y Aeroméxico. Bombardier llega a Querétaro porque hay un sistema educativo capaz y apto para entrenar a los futuros trabajadores de la empresa. Por esos años se funda la Universidad Aeronáutica de Querétaro (UNAQ), única en su clase en México. A la fecha, se han graduado de ella más de 6 mil ingenieros. Querétaro es también un estado netamente exportador. Su ubicación estratégica y el tipo de industria que ha albergado le confieren ese carácter. Los principales destinos de las exportaciones de Querétaro son Estados Unidos, Canadá y Europa, en ese orden. Las autopartes son el 30% de las exportaciones, seguidas de electrodomésticos y alimentos.

 

 

La agroindustria, un sector con proyección

La agroindustria, en particular, ha encontrado una tierra propicia en Querétaro. Además de tener ahí un clima templado y estable, pero también agua constante y suficiente, dada la cantidad de lluvias al año, el sector cuenta con mano de obra capacitada y suficiente, sin contar la consabida ubicación geográfica, con vías de comunicación importantes hasta Estados Unidos.

En 2017, la entidad captó más inversión extranjera directa (IED) que durante el año anterior. De ese porcentaje, 68.3% corresponde a reinversión de utilidades, lo que significa que las empresas que se asientan en el estado confían en él a la hora de usar sus ganancias. Todo esto se traduce en más fuentes de empleo, inversión productiva dentro de las mismas plantas y, en algunos casos, ampliación de la capacidad productiva.

Querétaro construye así su principal vía: la que conduce al futuro.