UN PROYECTO AGROINDUSTRIAL VISIONARIO.

ENTREVISTA CON ALBERTO AMKIE ABADI, DIRECTOR GENERAL DE AGROPARK HIGH-TECH GREENHOUSE CLUSTER

Jorge Arturo Castillo

UN PROYECTO AGROINDUSTRIAL VISIONARIO.
En Agropark, un clúster agroindustrial queretano, se han instalado empresas con invernaderos de alta tecnología para el cultivo de hortalizas de exportación. La mayor parte de la producción se destina a Estados Unidos. Es un proyecto de avanzada que arrancó en 2007 apostando por la atracción de empresarios de otros sectores con interés en participar en la agricultura mediante inversiones en tecnología.

 

Agropark es punta de lanza a nivel nacional: un parque agroindustrial completo. Hasta hace algunos años, era muy extraño ver en México inversiones de este tipo porque lo común era la agricultura tradicional, donde se dependía mucho de los ciclos, del riego a cielo abierto y de la habilidad de los agricultores para evitar plagas, de ahí que estábamos expuestos a muchas eventualidades”, explica Alberto Amkie Abadi, director general de Agropark High-Tech Greenhouse Cluster.

Por las bondades del estado de Querétaro —posición geográfica, clima y recursos humanos—, un grupo de inversionistas y empresarios trajo tecnología de diferentes partes del mundo, como Israel y Holanda, para aprovechar cabalmente los recursos naturales, el agua en particular, con el fi n de tener un producto de calidad que fuera apreciado por los mercados internacionales, como ha sido el caso hasta ahora. Las inversiones han crecido y el mercado, sobre todo Estados Unidos, ha mostrado un interés particular por este tipo de producción, que ha impulsado el crecimiento del clúster.

Agropark está ubicado en el municipio de Colón, muy cerca del aeropuerto. Su superficie es de 800 hectáreas, de las cuales ya se desarrollaron las primeras 300 y cuentan con urbanización y servicios, como gas, agua y luz. Hoy por hoy, el 90% de esta sección está produciendo, y está en marcha la segunda etapa, en las que se realizará un proyecto todavía más ambicioso con otras 200 hectáreas de invernaderos y casas habitación.

“Habrá alrededor de 10 mil viviendas, para trabajadores tanto del clúster como de complejos vecinos. Tendremos 50 hectáreas para bodegas y locales comerciales, que darán servicio a las empresas del parque, pero también a las de zonas aledañas. El municipio ha crecido de manera importante. Hay un corredor que va desde el aeropuerto hasta donde se ubica Agropark”, detalla el entrevistado.

 

 

En el parque operan actualmente 13 empresas, de capital privado todas. Se trata de gente que en la mayoría de los casos viene de otros sectores de la economía; “son empresarios visionarios, porque estaban en ramas completamente diferentes y decidieron invertir y apostarle al rubro agroalimentario. Y la verdad, han tenido mucho éxito”. La segunda etapa de Agropark traerá inversiones por alrededor de 500 millones de dólares, entre la infraestructura y todas las empresas que se instalarán ahí. La expectativa es que, en total, incluyendo la primera y segunda etapas, se generen alrededor de 5 mil empleos —más 15 mil indirectos— y se construyan aproximadamente 10 mil viviendas, lo que atraerá servicios adicionales, como centros comerciales, áreas recreativas, escuelas, centros de salud y todo lo que se requiera. “Construiremos una pequeña ciudad que se sumará al crecimiento de Querétaro. Colón se convertirá en polo de desarrollo del estado.”

Sobre los destinos de exportación, Amkie señala que la mayoría de la producción va a Estados Unidos, una pequeña parte a Canadá y solo el cinco por ciento se queda en México. En este tipo de mercado es determinante la cadena de frío: el producto se empaca en cuartos refrigerados, se envía en camiones también refrigerados y llega así a los distribuidores para que tenga mayor vida de anaquel. De hecho, muchas veces, a las 48 horas, ya está en el anaquel de algún distribuidor en Estados Unidos.

 

 

“En Agropark sabemos que los productos de calidad tienen una clientela que los demanda. En Estados Unidos hay una necesidad importante de frutas y verduras de muy buena calidad para un mercado —se hacen compromisos desde el principio del ciclo— que lo absorbe y lo paga. Es decir, yo creo que todo lo que se produzca con este nivel de calidad tendrá buenas perspectivas en el mercado.”

Para concluir, Amkie reconoce: “Desde el inicio del proyecto, los gobiernos de los tres órdenes federal, estatal y local han estado muy involucrados y al pendiente. Nosotros les agradecemos mucho”.