México y China, dos economías complementarias.

Entrevista con Lin Ji, ministro consejero de la embajada de China en México.

Marisol García Fuentes

México y China, dos economías complementarias.
Las relaciones entre México y China atraviesan por un muy buen momento. En los últimos años, los flujos comerciales y de inversión entre ambos países mantienen una tendencia ascendente y se ha enriquecido la canasta de los productos intercambiados. Platicamos con el encargado de los asuntos políticos de la embajada china en México, Lin Ji, quien asegura existen lazos cada vez más estrechos de entendimiento y amistad entre ambos pueblos.

 

¿Cuáles son los principales aprendizajes en materia comercial y económica de 46 años de relaciones bilaterales entre México y China?

Las relaciones entre los dos países en general están en el mejor momento de su historia. La relación bilateral en materia económica y comercial ha desempeñado un papel fundamental y hemos logrado avances en todos los ámbitos: económicos, comerciales y educativos.

 

China y México son defensores del orden internacional en temas como la globalización económica, el libre comercio y el multilateralismo. En los últimos años, nuestra relación ha experimentado un dinamismo que da cuenta de la prioridad de nuestros gobiernos por fortalecer el comercio exterior.

 

¿Cuál es el potencial que China observa en el mercado mexicano?

México es la segunda potencia más importante de la región de América Latina, después de Brasil, y en los últimos años, con las reformas estructurales instrumentadas, ha concitado mayor interés no sólo en China, sino en muchos países del mundo. México se ha consolidado como uno de los países económicamente más atractivos para la inversión, el comercio, el intercambio cultural y el turismo.

 

¿Cómo vincula China el concepto de las cadenas globales de valor con los sistemas regionales de innovación, el proceso de formación y el escalamiento de las pequeñas y medianas empresas?

La innovación es el factor más importante en la economía nacional, y estos años China ha invertido mucho en la formación de Pymes. El gobierno central ha puesto especial interés en estimular el sector del emprendimiento y la innovación. De manera que la tecnología tiene un papel cada vez más relevante en el desarrollo económico.

 

Tenemos empresas famosas, como Alibaba, una de las empresas de comercio electrónico más importantes del mundo.

 

Están también las empresas que se dedican a la economía compartida —en la que China está muy avanzada—, como la de las bicicletas, y hay otra empresa similar a Uber llamada Didi.

 

Se dice que hay cuatro nuevas invenciones chinas: AliPay —una manera de realizar pagos desde el celular—, la bici compartida, el tren de alta velocidad y el comercio electrónico.

 

¿Qué hace China para generar más innovación y qué lecciones puede aprender México de ellas?

En primer lugar, el gobierno central concede importancia a este aspecto mediante medidas fiscales, financieras y políticas públicas. Según el Índice Mundial de Innovación 2017, China se posicionó en el lugar vigésimo segundo. El año pasado invirtió entre 3 y 4 por ciento de su PIB en innovación, una inversión considerable que no sólo está a cargo del gobierno central; también participan las autoridades regionales y provinciales.

 

En segundo lugar, toda la sociedad y las empresas empiezan a invertir más fondos en el desarrollo de la tecnología porque se han dado cuenta de que el éxito de las economías depende cada día más de este factor.

 

Este año van a graduarse ocho millones de estudiantes universitarios: ofrecerles empleo es un gran reto, pues una parte no pequeña de los egresados se dedicarán a pequeñas empresas usando las tecnologías. Con estos tres niveles juntos se pueden lograr más éxitos en la innovación.

 

 

¿A cuánto asciende la inversión China en México?

El comercio entre China y México ha avanzado con rapidez. En los últimos 14 años, China se ha colocado como el segundo socio comercial de México. La inversión, en comparación con otros países de la región, no es tan significativa, pero de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Economía (SE), hasta el momento la inversión china en México ha sumado casi mil millones de dólares, una cifra récord. Solamente en 2017 China invirtió en México 230 millones de dólares.

 

Las inversiones vienen principalmente de empresas como Huawei, la más importante en el ramo de telecomunicaciones; la automotriz Baic; Hisense, de electrodomésticos; la China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) y Lenovo.

 

“La relación bilateral en materia económica y comercial ha desempeñado un papel fundamental y hemos logrado avances en todos los sentidos: económicos, comerciales y educativos”.

 

¿Cuáles son las áreas de oportunidad por explorar en la relación entre México y China?

El turismo es un sector con buenas posibilidades de desarrollo. En 2016, existían 13 vuelos directos programados por mes a México desde la nación asiática. Según la Secretaría de Turismo, México recibió más de 40 mil turistas chinos entre enero y julio del 2016, 39% más que en el mismo periodo del año previo.

 

Otro factor es la cooperación en el sector agroalimentario. Desde la visita del presidente chino Xi Jinping en 2013 se han logrado grandes avances en este terreno. Además del tequila, el aguacate y las zarzamoras, más de diez diferentes productos agrícolas mexicanos lograron posicionarse en el mercado chino y son muy bien acogidos. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y, de acuerdo con datos de la Autoridad de Aduanas de China, en 2017 las exportaciones del sector agropecuario alcanzaron un valor comercial de 321 millones de dólares, lo que significa un incremento de 54% en comparación con 2016. China es el segundo mercado más importante en Asia de los productos mexicanos en el sector, y la carne de pollo y de res también tienen potencial.

 

Otro sector relevante es el financiero. El Banco Industrial y Comercial de China es el más grande del mundo y ya opera en México desde hace un año. También está previsto que en unos cuantos meses se abra la primera sucursal en México del Banco de China.

 

Además, tenemos dos bancos de desarrollo: el Banco de Desarrollo Nacional y el Banco de Importación y Exportación en China, que pertenecen al gobierno y ayudan con su financiamiento a proyectos importantes entre México y China.

 

“El gobierno central ha puesto especial interés en estimular el sector del emprendimiento y la innovación porque la tecnología tiene un papel cada vez más relevante en el desarrollo económico”

 

¿Cómo repercutiría la iniciativa La Franja y La Ruta en el comercio y la inversión entre México y China?

Es una iniciativa china que data de hace cinco años. El concepto principal es ofrecer al mundo un proyecto internacional que resumimos en tres C. La primera es de consultas conjuntas; la segunda, de construcción conjunta, y la tercera se refiere a compartir los beneficios de forma equitativa.

 

La Franja y La Ruta, como se conoce en español, es una iniciativa que abarca cinco terrenos: la comunicación de políticas; la comunicación de comercio; la conectividad en infraestructura —en el caso de México los vuelos directos forman parte de esta conectividad—; el intercambio de recursos financieros, y la comunicación de los seres humanos: intercambios culturales, académicos y educativos, entre otros.

 

Esta iniciativa puede ayudar mucho para intensificar el comercio y la inversión de China en México.

 

“De acuerdo con las estadísticas de las SE, hasta el momento la inversión china en México ha sumado casi mil millones de dólares, una cifra récord”

 

¿Qué oportunidades se abren para China tras la apertura del sector energético?, ¿hay algún proyecto en infraestructura?

Según la SE, el flujo de inversión extranjera directa en 2016 de China hacia México fue de 56.9 millones de dólares, posicionándose como uno de los principales países proveedores de inversión a este país, en el lugar vigésimo cuarto a nivel mundial. Mucho de este crecimiento se debe a la apertura del sector energético. Por ejemplo, la empresa CNOOC (China National Offshore Oil Corporation), se adjudicó la licitación de dos bloques en el Golfo de México, y Power China, una empresa de construcción de instalaciones eléctricas, también ha ganado la licitación de un proyecto junto con un socio mexicano en los estados de Chihuahua y Guanajuato. Varias empresas de energía renovable, solar y eólica, han participado en proyectos en México, sobre todo en Yucatán, Chihuahua y Durango.