BAIC: lo mejor del mundo en un solo motor.

Entrevista con Patrick Yang, Director General de BAIC México.

Marisol García Fuentes

BAIC: lo mejor del mundo en un solo motor.
Con apenas dos años de operaciones en el país, la automotriz china Beijing Automotive Industry (BAIC) se dispone a conquistar el mercado mexicano. Este año busca vender entre 4,000 y 5,000 unidades y cubrir prácticamente todo el territorio nacional con 30 concesionarias. Su secreto: conjuntar la mejor tecnología del mundo en un solo motor.

Los autos chinos para pasajeros tienen una segunda oportunidad en México. Beijing Automotive Industry (BAIC), uno de los cinco grupos automotrices más importantes de China, pretende mejorar la imagen de los autos chinos en el país.

 

Con sólo dos años de operaciones en México, se posiciona como la compañía china que conjunta la mejor tecnología e innovación internacional en un mismo automóvil. “Trabajamos mucho para decirle a la gente en México que sí somos chinos, pero superamos al auto chino común porque tenemos tecnología sueca de SAAB, diseño de Italia y transmisiones de Chrysler y Mercedes-Benz. Podemos ver los mejores elementos e ideas de diferentes países en un auto”, dice Patrick Yang, director general de BAIC México.

 

En entrevista con Comercio Exterior, explica que fue así como nació el concepto Motor Nation, que conjuga los mejores elementos del mundo en un vehículo para brindar una experiencia sin fronteras, en el que consideran “embajadas” a sus concesionarias y “embajadores” a sus vendedores. Desde 2016 BAIC ha vendido 2,300 unidades en el país y prevé colocar entre 4,500 y 5,000 unidades durante 2018.

 

Cada año BAIC fabrica y comercializa cerca de 3 millones de vehículos en el mundo. Desde muy temprano la marca apostó por las joint ventures, como base de su crecimiento. En 1984 se convirtió en la primera automotriz con inversión extranjera en China, la Beijing Jeep, que firmó una alianza estratégica con la AMC (American Motors Corporation) y posteriormente se trasformó en BBDC (Beijing Benz-Daimler Chrysler Automotive).

 

“Aunque China tuvo su reforma política en 1978 y empezó a abrir sus puertas desde esa época, esta alianza fue una muy buena señal para que el gobierno le mostrara a todo el mundo que estábamos abiertos y que la industria automotriz también estaba lista para todo tipo de inversión”, sostiene Yang.

 

Se dice que las joint ventures son el principal impulso de la industria automotriz china. ¿Les permitieron posicionarse como uno de los cinco grupos automovilísticos más grandes de China?

La alianza con Jeep en 1984 fue un muy buen comienzo y luego vinieron más. A inicios del siglo XXI firmamos con Hyundai, Daimler-Chrysler y Mercedes-Benz, lo que nos hizo más rápidos, fuertes y con una mentalidad abierta.

 

Tomamos como referencia la experiencia de Estados Unidos, Corea y Alemania en la gestión de compañías multinacionales para mejorar nuestra administración. En relativamente poco tiempo BAIC dejó de ser una pequeña fábrica con no más de 100 empleados para transformarse en un negocio con más 130 mil colaboradores. ¿Cómo administrar este grupo? es una pregunta difícil no sólo para nosotros, sino para todas las compañías en el mundo y hasta para los gobiernos.

 

También profundizamos nuestros conocimientos sobre el mercado y la economía abierta, y sobre negociaciones con financieras, temas que son muy relevantes para consolidar las operaciones en el exterior.

 

¿Cuál es la participación de BAIC en el mercado de China y qué resultados destacaría de su presencia en otros países?

En 2009 adquirimos SAAB, compramos toda la tecnología y el know how, no sólo la marca. Incluso movimos toda la línea de producción de Suecia a China. Desde ahí empezamos a producir nuestros autos y presentamos el primer modelo en 2012. Un año después lanzamos nuestra línea internacional porque teníamos la confianza de que, basados en la tecnología sueca, podríamos producir mejores autos. Hoy tenemos presencia en 45 países.

 

¿Qué factores influyeron en la decisión de BAIC para instalarse en México?

Desde 2013, cuando comenzamos el negocio internacional, pusimos a México como uno de los mercados estratégicos y nunca cambiamos de idea. Incluso ahora, desde mi punto de vista, es uno de los mercados con más potencial, además de China, por muchas razones.

 

Primero, antes de que llegara BAIC a México no había otra marca china de autos para pasajeros en el país. Estuvo FAW, pero se retiró en 2010, lo que consideramos una muy buena oportunidad. No teníamos miedo de competir con ninguna marca internacional, pero queríamos ser los pioneros en cuanto a marcas chinas.

 

Segundo, México es un país de casi dos millones de kilómetros cuadrados y 120 millones de habitantes. La edad promedio es de 27 años según el INEGI, lo que garantizaría una demanda potencial importante de nuestros vehículos, porque cuando esta generación empiece a trabajar, antes de comprar una casa adquirirá un auto.

 

Tercero, aunque geográficamente estamos lejos, política y económicamente China y México somos muy cercanos, contamos con un marco adecuado para la operación comercial y consideramos al país como 100% seguro para invertir.

 

Cuarto, México es buena base para producir nuestros autos y exportarlos a otros países. Primero a Sudamérica y en un futuro a Estados Unidos y Canadá.

 

A dos años de operaciones en México, ¿cuáles son los resultados más relevantes y cuáles los principales retos?

El primer año fue de pequeños logros porque éramos una nueva marca y requeríamos posicionarnos en el mercado. Abrimos cinco de nuestras embajadas en 2016, la primera en Picacho, luego Tláhuac, Cuernavaca, Querétaro y Guadalajara. Sólo lanzamos dos modelos: el X25 y el D20, y vendimos 163 unidades.

 

“Con sólo dos años de operaciones en el país, BAIC se posiciona como la compañía china que conjunta la mejor tecnología e innovación internacional en un mismo automóvil”

 

En 2017 tuvimos un progreso muy rápido. Llegamos a 20 concesionarias y vendimos 1,300 autos. En los primeros cinco meses de 2018 colocamos otros 1,000 y estamos enfocados en que este año venderemos entre 3,500 y 4,000 autos. En la actualidad negociamos con vendedores independientes con los que pensamos sumar 1,000 más, que en conjunto darían 4,500 o 5,000 unidades.

 

El precio final de nuestros autos en México es inferior al de nuestros competidores japoneses y coreanos, pero tiene un nivel similar al de los de Estados Unidos. Manejamos cuatro modelos: el D20, un vehículo de pasajeros; el X25 y X65 (SUV) y el BJ40, un vehículo de carretera. Observamos una tendencia de crecimiento en los SUV.

 

Los retos son varios. Somos una marca nueva china que busca convencer al consumidor mexicano de la calidad de nuestros autos. Nos preparamos por casi dos años antes de entrar al país y fuimos muy cuidadosos. Visité al menos 30 diferentes distribuidores hasta que llegué a Picacho. Hasta ahora no puedo decir que seamos exitosos, pero estamos en una mejor condición y posición.

 

¿En qué van los planes para la instalación de una armadora completa en México?

Instalar una armadora completa de BAIC es nuestro objetivo porque no solamente cubriríamos este país, sino que exportaríamos. Visitamos muchos estados y parques industriales, pero pretendemos que se construya en un punto cercano al corredor automotriz donde se ubican muchas de las plantas de las marcas internacionales. Esto nos garantizará los mejores proveedores de repuestos, talentos y soluciones logísticas. Para nosotros el primer paso es México y Latinoamérica durante los próximos seis años.

 

“Con México contamos con un buen trato comercial y consideramos al país como 100% seguro para invertir”

 

Cuentan con un proyecto importante en autos eléctricos. ¿Tienen planes de comercializarlos en México?

El año pasado BAIC fue el número uno en el rubro de autos 100% eléctricos en el mundo, incluso por arriba de Tesla. Desde hace 15 años invertimos recursos humanos, tecnología y dinero en el tema, y el gobierno respalda la producción de este tipo de vehículos.

 

Desde 2014 intenté negociar con el gobierno de la Ciudad de México, mediante la Secretaría de Movilidad, Bancomext, Nafin, e incluso con el Congreso, préstamos para los conductores de taxis o personas interesadas en adquirir autos eléctricos. Su precio casi dobla al de los vehículos convencionales y el subsidio es realmente determinante para promover la demanda. La idea despertó mucho interés, pero tomará tiempo instrumentarla.