México en la economía global

El contenido nacional de las exportaciones

Sergio Martín Moreno

México en la economía global
La fragmentación y globalización de los procesos de producción para aumentar su eficiencia es una práctica común en nuestros días. El comercio ha cambiado su estructura a lo largo del tiempo y hoy permite prácticas como las que se detallan en este artículo. México no es la excepción y es importante medir los resultados de la inclusión del país a este modelo comercial.

La tendencia del comercio internacional en la era moderna es hacia la maximización de la eficiencia del proceso productivo en relación a los centros de consumo y, por lo mismo, a la globalización o, al menos, a la regionalización. Esta maximización se materializa en la fragmentación del proceso productivo en centros establecidos en diferentes países y en la consecuente formación de líneas de producción internacional o cadenas globales de valor (CGV).1

 

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México es parte de esta tendencia internacional y, del total de sus exportaciones manufactureras, las integradas a las cadenas globales de valor representan 71.1%.2 Es decir, la manufactura mexicana participa en las cadenas de producción de la economía global y recibe la derrama de inversión, capacitación y tecnología, que de otra manera sería difícil obtener por medios propios. Hay factores que explican que México se ubique tan favorablemente en este contexto: 1) su posición geopolítica: al lado de Estados Unidos, el mercado individual más grande del mundo; 2) la apertura de su economía al exterior —11 tratados y más de 30 acuerdos comerciales—; 3) su infraestructura logística, que en la actualidad permite que circulen 800 mil mdd de exportaciones e importaciones en el país, y 4) las reformas estructurales que se han llevado a cabo durante 30 años, pero sobre todo las más recientes, como la energética, que permitirá aumentar el contenido nacional al incentivar mayor inversión en el país y que propiciará que la producción de energía tenga costos competitivos.

¿Qué tanto valor añade México a las cadenas globales de valor?

No obstante esta exitosa integración del país a las cadenas globales de valor, quedan áreas de oportunidad que se deben aprovechar. Una muy importante es incrementar el valor agregado nacional a las exportaciones manufactureras, porque ello implica aumentar la inversión, el empleo, la productividad y, en consecuencia, los ingresos de los mexicanos.

La multicitada frase de Lord Kelvin: “Lo que no se puede medir no se puede mejorar” nos sugiere que, para lograr el incremento de valor agregado en nuestras exportaciones, es necesario saber primero cuál es la contribución específica en este rubro de las manufactureras, en general, y de cada una de las industrias que la conforman. En este sentido, se han dado esfuerzos de medición por parte de la OECD-WTO, el BID y otros expertos3, o a través de cálculos con las estadísticas disponibles sobre empresas exportadoras4; sin embargo, el proceso de medición es complejo y requiere el uso de múltiples estadísticas para reflejar los diversos ángulos del tema. Acertadamente, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) llevó a cabo una estimación de la contribución de valor agregado de la economía mexicana a las cadenas globales de valor en la manufactura en 2014. (Ver recuadro.)5

¿Cuál es el cambio estructural del comercio internacional?

Antes de 1985, el comercio internacional tenía —a grandes rasgos— una estructura de tres categorías: 1) “norte-norte”: comercio entre países desarrollados, fundamentalmente de productos manufacturados;
2) “norte-sur”: los países en vías de desarrollo proveían, esencialmente, materias primas a los países desarrollados, y 3) “sur-sur”: el comercio entre países en vías de desarrollo era relativamente menor.

Es muy importante incrementar el valor agregado nacional a las exportaciones manufactureras, porque ello implica aumentar la inversión, el empleo, la productividad y, en consecuencia, los ingresos de los mexicanos

Entre 1985 y finales del siglo XX, este esquema sufrió una transformación: los países desarrollados redujeron su predominio en el comercio exterior para dar lugar a algunos países en desarrollo. De esta manera, los esquemas “norte-norte” y “norte-sur” perdieron rigidez y permitieron una estructura de comercio abierta. En este nuevo panorama, los países en vías de desarrollo siguieron contribuyendo, sobre todo, con materias primas, pero algunos de ellos empezaron a producir procesos parciales o totales de manufacturas que propiciaron el comercio no solo con los países desarrollados, sino también entre ellos mismos. El ejemplo de China es el caso de éxito más connotado, este país se convirtió en pocos años en un gran centro de manufactura global. México es otra historia de éxito que aprovechó su posición geopolítica y supo integrarse a esta modalidad de comercio global principalmente a través del TLCAN en 1994.

 

¿Por qué fragmentar el proceso de producción y generar su globalización?

La fragmentación es la solución moderna y dinámica que se va generando conforme los productores asimilan los cambios en diversos ámbitos, los cuales les permiten maximizar la eficiencia de su proceso productivo. En el pasado no podía existir esta solución debido a las barreras comerciales, los altos costos de transporte, las complejidades en la logística y comunicación, y la carencia de un marco legal internacional. Actualmente, estos obstáculos se han vencido mayormente, si no de forma global, al menos de manera regional.

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¿Cuál es el contenido nacional de las exportaciones manufactureras de México?

La contabilidad tradicional del comercio se lleva a cabo a partir de un único origen geográfico y del valor total de las mercancías exportadas. En el caso de México, el Inegi reporta 337 mil 288 millones de exportaciones manufactureras en 2014. Esto es un indicador importante de la capacidad exportadora del país y de su grado de apertura al exterior. Sin embargo, no es una medición precisa de cuál es la contribución específica del país —el llamado “contenido nacional”— a estas manufacturas y de qué manera esa nación se beneficia de dicha contribución. Esto es clave, ya que implica que, a mayor contenido nacional, mayor inversión, empleo, capacitación, productividad e ingreso para los mexicanos.

Por ello, la contabilidad del comercio exterior debe darse en términos de valor agregado, para reflejar con cuánto contribuye cada país y cómo se beneficia este de dicha exportación. Por ejemplo, las exportaciones chinas a Estados Unidos, medidas en valor agregado, son menores que cuando se miden por el valor monetario de las mercancías, en función de que parte de estas tienen componentes fabricados en Estados Unidos. Si esta contabilidad se aplicara a más países, encontraríamos que la contribución de China a la producción global es menor de lo que se piensa comúnmente.

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Es importante enfatizar que en este ensayo nos enfocamos en la contribución del valor agregado nacional a las cadenas globales de valor en la manufactura a través del indicador VAEMG que produce el Inegi. Este indicador estima el valor agregado de las exportaciones manufactureras que forman parte de un proceso de producción global, no del total de exportaciones manufactureras.6 Esta limitación es relativa, ya que el monto de exportaciones manufactureras que están asociadas a la producción global es 71.1% de las exportaciones totales.

De acuerdo con el Inegi, el valor agregado de las exportaciones manufactureras que participan de las cadenas globales de valor fue de poco más de 37% en 2013. (Ver gráfica 1.) Este es el porcentaje del valor agregado total del bien que la manufactura mexicana aporta. La serie histórica de esta variable desde 2003 indica que la tendencia de la participación ha sido alrededor de estos niveles, salvo la caída profunda de la manufactura mexicana en la crisis de 2009. La tendencia a futuro es difícil de establecer, y lo más que se puede decir es que es posible que la contribución mexicana aumente gradualmente dado el predominio de la industria automotriz y la de autopartes, las cuales tienen un alto grado de aportación al valor agregado nacional y un peso importante en las exportaciones. Es relevante hacer notar que, en América Latina, México es el país más integrado a las cadenas globales de valor por dos factores: su posición geopolítica y sus tratados comerciales.7

GRAFICA MORENO

El análisis desagregado por subsector muestra las industrias ordenadas por contribución de valor agregado a las cadenas globales de valor. (Ver tabla 1.) Cabe destacar que, en general, a menor sofisticación de la manufactura mayor es el valor agregado nacional, y viceversa. En efecto, las manufacturas con más valor agregado nacional son las actividades de origen primario o de poca complejidad, como productos derivados del petróleo y carbón, productos textiles diferentes de prendas de vestir, minerales no metálicos, metálicas básicas, bebidas y tabaco. Esto se debe a que, en la transformación de estas exportaciones, la participación de insumos importados es baja. En contraste, los subsectores con menor contribución de valor agregado nacional son los que tienen un grado mayor de complejidad, como el de accesorios, aparatos eléctricos; equipos de computación y comunicación, etcétera.

Una excepción interesante a la generalización es el subsector de equipo de transporte, el cual tiene un grado de complejidad importante, pero al mismo tiempo tiene una alta contribución de valor agregado nacional, de casi 54%. La razón de este comportamiento es que las grandes empresas productoras de automóviles como Nissan, General Motors, Ford, Honda, entre otras, se rodean de sus proveedores clave para asegurarse calidad, consistencia y oportunidad en la oferta de insumos. La contribución de este subsector de autopartes al valor agregado nacional ha ido creciendo con el tiempo y, en poco más de una década, hoy es casi 40% mayor.

Consideraciones finales

La medición de la contribución mexicana de valor agregado a las cadenas globales de valor a través del VAEMG nos permite conocer dónde se encuentra cada rama (a cuatro dígitos del Sistema de Clasificación Industrial de América Norte, SCIAN) de la manufactura en México. La calidad del VAEMG mejorará aún más cuando la información del Censo Industrial levantado en 2014 y otras mediciones específicas se incorporen a las estadísticas del mismo. Por lo pronto, ya tenemos una medición de los niveles de valor agregado nacionales por rama. Queda la tarea de establecer las políticas públicas que puedan incentivar un aumento del valor agregado nacional en las exportaciones.

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El nivel cercano a 37% de contribución de valor agregado a las cadenas globales de valor no es un nivel menor y sobre todo cuando las exportaciones manufactureras asociadas a estas cadenas son 71.1% del total de las exportaciones manufactureras del país. No obstante, es necesario ver cómo es posible aumentarlo para tener una mayor contribución de valor agregado que impacte positivamente en el crecimiento de la economía.

Las ventajas de acceder a cadenas globales de valor son varias: permiten alcanzar a mayor inversión, empleo, nuevas tecnologías, capacitación e incremento de la productividad, con la consecuente posibilidad de mejorar los salarios. La cercanía con empresas extranjeras que ofrecen estas ventajas posibilita que las empresas nacionales puedan sustituir en un momento dado a un proveedor del extranjero con un producto competitivo, o sugerir a estos proveedores extranjeros asentarse en México. Esto potencia la generación de círculos virtuosos que las agencias gubernamentales relacionadas con el comercio exterior deben fomentar con una estrategia puntual y bien definida.8

La política industrial vía tratados comerciales, reducción de las barreras arancelarias, infraestructura, logística, fortalecimiento de instituciones económicas y jurídicas, así como el financiamiento a la actividad exportadora 9 debe continuar para incentivar una mayor integración de México con el exterior, ya que hasta el momento existe una gran concentración en la generación de VAEMG.10

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1 El origen del concepto se debe a que la medición de estos nuevos procesos es en términos de valor agregado, una mejor manera de medir la contribución específica de cada país a la integración del bien final 

2 Inegi, Sistema de Cuentas Nacionales de México 2014 (abril). Fuentes y Metodologías del Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global, pag.7

3 Véanse, como ejemplos, las siguientes fuentes: 1) OECD-WTO, OECD Statistics (Trade in Value Added, TIVA); 2) Bayle, S.J. 2014. “Fabricas Sincronizadas: América Latina y el Caribe en la Era de las Cadenas Globales de Valor”, BID; y 3) De la Cruz, J., R. Koopman y Z. Wang. 2011. “Estimating Foreign Value Added in México´s Manufacturing Exports” Documento de Trabajo No. 2011-04A, US International Trade Commission.

4 “La Estadística Mensual sobre Establecimientos con Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación” (IMMEX) del Inegi genera un indicador de contenido nacional referido al conjunto de empresas inscritas en el programa. Es importante enfatizar que este indicador está limitado al conjunto del IMMEX; en contraposición, como veremos más adelante, el cálculo del valor agregado de exportación de la manufactura global (VAEMG) se genera a partir de un complejo de estadísticas, entre las cuales este indicador IMMEX es solo uno de ellas.

5 Desde nuestro punto de vista, este indicador debe ser la referencia oficial sobre el contenido nacional en las exportaciones manufactureras asociadas a las cadenas globales de valor.

6 En función de que el cambio estructural en el comercio internacional es relativamente reciente, los organismos internacionales, ONU, OECD, y la OMC, siguen trabajando en un estándar de medición. Hasta ahora, los cálculos del contenido nacional son de acuerdo a diversas metodologías y a la utilización de estadísticas que aproximan el contenido nacional. Las mediciones existentes reportadas son muy dispares y dependen de varios factores: fuentes estadísticas utilizadas, metodología aplicada, qué aspectos son medidos y cuáles otros son estimados, así como si la presentación refleja un porcentaje sobre la manufactura total o parcial y si los servicios están incluidos o no.

7 Bayle, S.J. 2014, “Fabricas sincronizadas: América Latina y el Caribe en la era de las cadenas globales de valor”, con respecto a la medición del encadenamiento hacía atrás del valor agregado extranjero como porcentaje de las exportaciones, pp. 20-21.

8Asimismo, es clave la importancia que reviste contar con la información que se genera en las diversas dependencias relacionadas con el sector externo, para contribuir con ello a los cálculos del VAEMG y las estimaciones del TIVA de la OECD-OMC.

9El financiamiento a las actividades exportadoras es muy importante, pero también aquellas que apoyan a exportadores indirectos a través de diversas actividades. Por ejemplo, la construcción de naves industriales e infraestructura estratégica como la generación de energía barata.

10 En efecto, las cinco ramas más importantes contienen 54% del VAEMG.