Inteligencia, elemento esencial para los negocios globales.

Marco Erick Espinosa Vincens*

En la actualidad es innegable la importancia que tienen el comercio y los flujos de inversión extranjera directa, como motores del desarrollo económico de cada país, lo que, en consecuencia, permite mejorar los niveles de bienestar de la población.

México es hoy el duodécimo destino más importante de la inversión extranjera directa mundial y ocupa el decimotercer lugar entre los mayores exportadores del planeta. Posicionarlo como un país altamente competitivo ha requerido atraer inversiones, promover las exportaciones, incrementar su contenido nacional, desarrollar sus sectores estratégicos, impulsar a los emprendedores; además de fortalecer la competividad de las mipyme y su participación en los distintos encadenamientos productivos.

En esta estrategia integral ha sido determinante el análisis de los mercados objetivo y de las vocaciones productivas del país. Por ello es que desde su fundación ProMéxico estableció una Unidad de Inteligencia de Negocios que coordina los esfuerzos institucionales para definir los ejes de la promoción internacional del país y las políticas que impulsan sus diversos sectores económicos.

La política estratégica para la promoción de negocios globales establece el desarrollo de proyectos que permiten elevar la competitividad de las empresas con base en la innovación, la diversificación y la inclusión. Las tareas de inteligencia que desarrolla ProMéxico son un importante soporte transversal que considera los siguientes elementos para lograrlo:

1.Las capacidades nacionales de innovación, la articulación productiva eficiente, el fortalecimiento de la base científica y tecnológica, la atracción de inversiones estratégicas y el impulso a la plataforma exportadora favorecen la generación de empleos de calidad. La actividad de inteligencia debe emplearse para estructurar proyectos de carácter estratégico, definidos por su capacidad para detonar importantes derramas que van más allá del capital y que permiten fortalecer los cimientos para evolucionar hacia una economía basada en el conocimiento.

Gracias a la inteligencia de mercados, hoy se cuenta con el conocimiento de las múltiples vocaciones productivas nacionales, desde las más sencillas hasta las más sofisticadas. El siguiente paso será estructurar estrategias geo-sectoriales centradas en la innovación, buscando una evolución acorde a las tendencias y necesidades de los mercados futuros, que permita a México trascender en áreas de alto valor agregado, como son el diseño y la ingeniería.

2.No obstante el alto grado de apertura comercial de la economía mexicana, 81% de las exportaciones se concentra en el mercado estadounidense, lo que parcialmente se explica por la proximidad geográfica y por las ventajas derivadas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Esta realidad ha planteado nuevos retos, que deben ser atendidos para hacer frente a posibles coyunturas políticas y económicas desfavorables, ya que si bien se han dado pasos firmes en la diversificación de las exportaciones hacia otros mercados, resulta imperativo potenciar la inteligencia estratégica para lograr mayor precisión, sobre todo a favor de las pymes mexicanas.

3.Generalmente en México se piensa que, la innovación y los negocios internacionales, están únicamente al alcance de las grandes compañías. Es necesario romper con estos estereotipos. Para que el país pueda fortalecer su competitividad internacional requiere de nuevos modelos de negocios que favorezca la incorporación de industrias —de todos los tamaños, sectores y regiones— a las corrientes mundiales de comercio e inversión. Sin duda, el impulso y desarrollo de exportadores será elemento clave para incorporar a más jugadores al escenario global.

Para poder elaborar estrategias útiles que permitan consolidar la posición de México en términos de competitividad y capitalizar las oportunidades internacionales, se requiere analizar toda una serie de varibles que nos permitan evaluar su correspondencia con los mercados internacionales.

 

 

Es por ello que la Unidad de Inteligencia de Negocios de ProMéxico genera y difunde más de 500 documentos de inteligencia al año, entre los que destacan aquellos enfocados a las oportunidades de negocios, los análisis sectoriales, los reportes estadísticos y estudios estratégicos. Se encuentran, asimismo, los mapas de ruta que representan la primera metodología en México que coordina los esfuerzos de los sectores público, privado, académico y social para crear estrategias colaborativas, de largo plazo, basadas en la innovación.

Con una metodología rigurosa, el servicio denominado Inteligencia Técnica para Exportadores ofrece a las empresas mexicanas la posibilidad de identificar los mercados con mayores perspectivas para sus productos, así como a los clientes potenciales para iniciar o ampliar sus operaciones internacionales. Por otra parte, el Sistema de Identificación de Mercados con Oportunidades de Negocios, recientemente diseñado, prospecta oportunidades potenciales por producto, a partir de la desgravación arancelaria derivada de los tratados y acuerdos comerciales firmados por México.

 

“La política estratégica para la promoción de negocios globales establece el desarrollo de proyectos que permiten elevar la competitividad de las empresas con base en innovación, diversificación e inclusión.”

 

No cabe duda que el gran desafío para alcanzar los objetivos a favor de la diversificación, de la inclusión y de la innovación, será mantener una estrategia en constante evolución centrada en la inteligencia de negocios, que sirva como soporte para la puesta en marcha de propuestas medibles y proyectos que eleven el potencial de nuestras empresas a nivel nacional e internacional y, con ello, su capacidad para lograr mejores ingresos y mejores empleos.