Siemens: tecnología disruptiva para la industria automotriz

Entrevista con Alejandro Preinfalk, vicepresidente de Digital Industries en Siemens México.

Guillermo Máynez

A 125 años de su llegada a México, Siemens ha hecho suya e impulsa decididamente la Industria 4.0, un ecosistema productivo que integra las tecnologías de vanguardia que hacen posible la inteligencia artificial, el internet de las cosas, el gemelo digital y la red 5G; herramientas cruciales para la competitividad futura del sector automotor. Alejandro Preinfalk habla con nosotros de las características de la también llamada cuarta revolución industrial y destaca las oportunidades y desafíos que plantea a la economía mexicana.

Al parecer, nos encontramos en una cuarta revolución industrial. ¿Cómo la entiende Siemens?


Vemos que la revolución industrial en la que estamos se caracteriza por la digitalización. Hablamos sobre el concepto de Industria 4.0, que fusiona el entorno físico con el entorno virtual durante los procesos de producción, con el objetivo de incrementar la competitividad de todos los sectores industriales. Esto se basa en el internet de las cosas, que permite ampliar la conectividad de los dispositivos físicos con la nube y entre sí, para monitorearlos en tiempo real, analizar la información que emiten sobre su desempeño y poder así tomar las mejores decisiones de negocio. Entre las principales innovaciones de la cuarta revolución, está el internet industrial de las cosas (IIOT, por sus siglas en inglés), el gemelo digital, la inteligencia artificial, la red 5G, la ciberseguridad, la manufactura aditiva y el mantenimiento predictivo.

Se buscan beneficios específicos para la industria mediante la digitalización; por ejemplo, abatir costos, incrementar la producción en más de 20%, reducir el tiempo que tardan los desarrollos en llegar al mercado hasta 50%, aumentar la flexibilidad de la producción en la misma línea, reducir los tiempos de cambio, personalizar los productos, así como mejorar la calidad y la confiabilidad en la manufactura. También hablamos de eficiencia en el uso de los recursos productivos y eficiencia energética. Es una revolución auténtica.

¿Cómo se integran en la cuarta revolución industrial todos estos procesos?


Tenemos un concepto que engloba estas aplicaciones: empresa digital. En la empresa digital aplicamos esas tecnologías, empezando por el gemelo digital del bien a producir y del proceso de producción. En otras palabras, se hace una producción virtual. Esta virtualización permite reducir mucho los tiempos de instrumentación ya que los posibles errores de diseño se detectan en el ambiente virtual. Luego, al construir la planta física, tenemos ya la conexión de los dispositivos entre sí y a la nube en nuestro ecosistema MindSphere, una plataforma de IIOT, que sirve de base justamente para la interconexión y análisis de datos. En el ciclo de vida de la planta, también tenemos una retroalimentación de los datos de operación que podemos analizar para lograr ahorros en la producción mediante el mantenimiento predictivo.

El producto terminado y en operación también puede estar conectado a la nube. Por ejemplo, los vehículos autónomos cuentan actualmente con mucha más conectividad, para interactuar así con distintos dispositivos durante sus desplazamientos.

[La empresa digital tiene que ver también con] productos de campo, herramientas inteligentes para la producción, el diseño, el servicio y la operación durante todo el ciclo de vida del producto y la planta. A grandes rasgos, así es la empresa digital.

¿Qué le parece la situación general de México respecto a esa transformación? ¿Estamos preparados?


México tiene una plataforma industrial muy fuerte, que sirve de base para llevar a cabo esa transformación. Por ejemplo, es el cuarto productor y el primer exportador cervecero del mundo, el sexto fabricante y el cuarto exportador automotor, el primer productor de plata. Exportamos más manufacturas que el resto de América Latina en conjunto. 83% de las exportaciones de México son bienes manufacturados. O sea, es la plataforma ideal para desarrollar este concepto. La competitividad del país está íntimamente relacionada con los procesos de manufactura.

Con la digitalización, México se podría convertir en una de las cinco economías más grandes del mundo. Siemens quiere promover la adopción de esta tecnología de clase mundial, para mantenernos vigentes en el entorno global.

¿Qué recomendaciones generales haría para agilizar la transición tecnológica en México?


Para acelerar la adopción de la Industria 4.0 en México, vemos que tienen que alinearse tres sectores. Uno es el Gobierno, responsable de impulsar políticas públicas que promuevan esas tecnologías y de crear un ambiente propicio para atraer inversión privada y desarrollar la cadena de suministro con proveeduría local. Nosotros mismos tenemos en México siete plantas de manufactura para atender a toda Norteamérica, con una cadena de suministro bastante integrada. El segundo eje es la industria privada, que es la base del crecimiento del país y que, junto con el gobierno, crea un ambiente de competencia para desarrollar este tipo de tecnologías. El tercer eje es la educación. Para hacer esto realidad, necesitamos preparar al capital humano que va a instrumentar las estrategias de digitalización.

Siemens tiene un sólido compromiso con la educación técnica en México. Contamos con un programa de educación dual, con más de 70 alumnos en la segunda generación. Este programa busca la combinación de experiencias en aula y en la empresa, para que los jóvenes adquieran experiencia práctica. También tenemos programas en escuelas primarias, donde promovemos las materias STEM, relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, para despertar el interés de los alumnos en estos temas. Asimismo, trabajamos con universidades, donde desarrollamos programas para difundir las nuevas tecnologías. Por ejemplo, en este momento tenemos una gira por 80 universidades del país para dar a conocer los avances en automatización, que son la base de la Industria 4.0.

¿Cómo ha sido la relación de Siemens con la industria automotriz, en particular en México?


La industria automotriz es un pilar fundamental para el país. La mayoría de los fabricantes líderes en el mundo tienen una planta o una estructura en México, tanto los de autopartes como los de productos terminados. México fabrica alrededor de 4 millones de vehículos al año. La industria automotriz representa 15% del PIB manufacturero y 17% de la inversión extranjera directa. Siemens tiene presencia entre los principales fabricantes, con sistemas de automatización que permiten la producción inteligente de los vehículos, sistemas de distribución eléctrica, de ejecución de manufactura y de mantenimiento predictivo, entre otros. Trabajamos de la mano de los fabricantes para innovar y aplicar nuevas tecnologías que permitan flexibilidad, reducir los tiempos de llegada al mercado, implementar más rápido las líneas de nuevos modelos y lograr eficiencia energética.

Todo indica que viene una revolución también en el sector automotor, con los vehículos eléctricos y autónomos, cambios en los hábitos y nuevos servicios de transporte basados en plataformas informáticas. ¿Cómo participa Siemens en este proceso? ¿Qué opina de su posible impacto en la industria automotriz?

Siemens tiene una presencia importante en la industria automotriz. Estimamos que 60% de la producción en México guarda relación con soluciones nuestras, y participamos en la fabricación de alrededor de dos millones de vehículos. Conocemos bastante bien el sector y creemos que el impacto de estas tecnologías se nota en una flexibilidad, una eficiencia energética y una competitividad mayores, sobre todo en el entorno global actual. No estamos necesariamente compitiendo con la planta de al lado, sino con todo el mundo. Internamente, las plantas de una misma empresa compiten para desarrollar los nuevos modelos; estamos claramente en un mundo ya muy globalizado. Por un lado, la receptividad de la industria a las nuevas aplicaciones es bastante positiva, incluso entusiasta; por otro lado, vemos que la participación de la industria en el PIB del país es amplia. Hay una base sólida para el futuro.

Estamos acompañando a la industria en el proceso de reinventarse; estamos en foros y discusiones con ellos para precisar cómo, en el futuro, el negocio se basará más en modelos de movilidad inteligente que en la manufactura simplemente. En este cambio, nuestra plataforma MindSphere puede servir de base para que el modelo funcione.

Asimismo, tenemos un portafolios de productos bastante amplio para el manejo inteligente del tráfico, uso de trenes de alta velocidad y movilidad eléctrica e inteligente, dentro de un concepto integral de movilidad. Para la industria automotriz, esto representa un cambio de paradigma en el que nosotros podemos ayudar, de tal modo que México siga siendo un líder global.

¿Preocupa que una mejor integración de los sistemas de transporte público y los nuevos usos del automóvil privado reduzcan la demanda de vehículos?


Yo creo que sí, y justamente por eso es que se plantea el reto de reinventarse y renovar el modelo de negocio, así como de entender cuál es realmente el mercado en el que estamos, que se encuentra más relacionado con la movilidad y con asegurar la vigencia en este nuevo entorno. Hay nuevos jugadores que nos obligan a replantearnos cómo satisfacer las demandas —no sólo de hoy, sino también del futuro— y mantener la van- guardia tecnológica en el mercado. Es justamente por eso que Siemens lidera la transformación digital, tanto hacia dentro como con nuestros clientes.

Alejandro Preinfalk

 

Al parecer, mucha gente joven ya no está interesada en adquirir un vehículo...


Es correcto: ese es el nuevo concepto es la movilidad inteligente, que cambia realmente el modelo de negocio. Se están desarrollando, incluso, medios alternativos de transporte, con la intención de darle al usuario más beneficios, más flexibilidad, activos mejor aprovechados, y vemos que muchos países están adoptando estas iniciativas. México también fomenta el uso y la adquisición de autos eléctricos mediante reducciones o subvenciones en tenencia y algunos otros impuestos, por ejemplo. Hay países que promueven el uso de plataformas de movilidad que con el tiempo se están volviendo cada vez más rentables para el usuario. Mantener un automóvil estacionado la mayor parte del tiempo va perdiendo sentido.

Sí, actualmente estamos en un cambio de paradigma. Lo primero es reconocer que lo estamos viviendo; luego, trabajar con los líderes de la industria para, de forma conjunta, asesorar y desarrollar estos nuevos modelos de negocio.

¿Cómo serán las plantas de producción de autos con la creciente automatización?


Su eficiencia energética y sus ahorros van a aumentar cada vez más. Se van a acortar los tiempos de producción y los lanzamientos de nuevos modelos. Las plantas serán más confiables. En ellas, se podrán fabricar más modelos con los mismos activos, la interconexión de los sistemas aumentará, la toma de decisiones se basará cada vez más en datos y en experiencias pasadas, y usará la inteligencia artificial para definir escenarios futuros, combinando la producción real con el mundo virtual. Se aprovechará más el gemelo digital, por los beneficios que ofrece, es decir, vamos a utilizar cada vez más software y datos inteligentes. La nube va a jugar un papel cada vez más importante, sobre todo porque hablamos de empresas globales que deben comparar distintas experiencias para poder tomar las mejores decisiones (dónde producir, qué producir) a partir de una interconexión mucho más estrecha, que es la base de Industria 4.0.

¿Nos podrías explicar esto del gemelo digital?

El gemelo digital en la industria automotriz es el modelo virtual preciso de un vehículo o una planta de producción, que muestra su desarrollo a lo largo de todo el ciclo de vida, lo que permite a los operadores predecir el comportamiento, optimizar el rendimiento y aplicar conocimientos de experiencias anteriores de diseño y producción. El objetivo final del gemelo digital es conectar el mundo virtual del desarrollo de productos y la planificación de la producción con el mundo físico, para tomar decisiones informadas a lo largo del ciclo de vida de los productos y las operaciones de producción.

Gracias al gemelo digital, el tiempo de instrumentación de una línea automotriz que normalmente es de un año, ahora toma menos de nueve meses. Son reducciones importantes que al final se traducen en dinero, pero también permiten una adaptación más precisa, para que cada coche se ajuste a la medida del usuario. Las opciones de combinaciones de colores y aditamentos crecen día con día; esta flexibilidad se debe a esas plataformas.

Muchas personas en el mundo temen que la automatización de los centros productivos pueda traer desempleo generalizado. ¿Cómo vislumbra el impacto laboral y social de estas tecnologías?

Sí es cierto que hay ese temor, pero lo que hemos visto, por ejemplo en Alemania, es que más bien se generan empleos adicionales, aunque esto implica una capacitación para adquirir nuevas habilidades y conocimientos, más relacionados con las nuevas tecnologías. Es un cambio de paradigma pero también abre muchas oportunidades a las personas. La educación se vuelve crucial. Por eso la mencionaba como parte de la triple hélice.

Siemens se prepara para la industria 4.0

 

¿Cómo se ve el futuro en México?

México tiene una plataforma envidiable. Siemens cumple 125 años en el país y puede brindar soluciones y soportes para implantar estos modelos innovadores, con recursos y conocimiento. Tenemos más de 7 mil empleados, 15 oficinas de servicio, siete plantas de manufactura y tres centros de investigación y desarrollo con ingenieros mexicanos, lo que permite traer todas esas innovaciones globales y desarrollarlas localmente de forma exitosa.