México-Corea del Sur: cooperación sin escalas

Entrevista con Bruno Figueroa, embajador de México en la República de Corea.

Gabriela Gándara

México y Corea se consideran países de industrialización reciente y compañeros de viaje en la integración internacional. A pesar de su lejanía y disparidades, estos países están abiertos al comercio, ya que los dos participan en los principales organismos económicos multilaterales y mantienen asimismo relaciones en el ámbito académico, cultural y militar. Corea es el sexto socio comercial de México y el segundo inversionista entre los países de Asia-Pacífico. El embajador de México en Corea del Sur habla aquí de la relación bilateral, sus retos y su potencial.

Edición 18

¿Qué nos puede comentar de la relación bilateral? ¿En qué tipo de actividades se centra?


En primer lugar, me gustaría destacar que es una relación madura y constructiva. Nuestros países comparten intereses y preocupaciones en los grandes temas de actualidad, como la democracia, la defensa del libre comercio, las políticas de desarme y el cambio climático. Además, coinciden en su participación en organismos internacionales como el G20, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y MIKTA (siglas de México, Indonesia, República de Corea, Turquía y Australia), a través de los cuales mantenemos un diálogo provechoso y constante. Este último foro, MIKTA, ha permitido un acercamiento mayor y ha ofrecido un punto de encuentro entre Corea y México.

Los dos países tienen un elevado nivel de industrialización y un fuerte comercio exterior como motor fundamental de su actividad económica. Por lo tanto, se pueden entender como economías similares que se complementan en muchos rubros. La relación no solo es económica, sino que cubre diversos ámbitos: el turístico, el de cooperación, el académico, el cultural y el militar. Un ejemplo ilustrativo es la labor que realiza la representación de México en Corea para promover la cooperación bilateral, el intercambio comercial y el flujo de inversiones entre ambos países. También buscamos que se multiplique la actividad turística y los proyectos comunes en materia de educación, ciencia y tecnología. En 2015 se cumplieron 10 años de que México y Corea firmaron un mecanismo de colaboración conocido como la Alianza Estratégica para la Prosperidad Mutua que está recibiendo un nuevo impulso por parte de ambos gobiernos, con el objetivo de fortalecer la relación bilateral.

Las empresas coreanas establecidas en México son un factor de acercamiento entre los dos países. Sin embargo, a nivel de la población general falta mayor conocimiento. ¿Cómo se percibe a México en Corea?

Resulta sorprendente que México es más conocido en Corea de lo que pareciera. Se le considera un país con una inmensa cultura y un nivel de desarrollo elevado. Se le reconoce además por su ubicación en América Latina y por su cercanía con el enorme mercado de Estados Unidos. Por supuesto, hay un conocimiento que se relaciona con la comida, es decir, con los restaurantes mexicanos, texmex y coreano-mexicanos que son un punto de encuentro; pero México está en el interés de Corea también por su cultura, por el intercambio comercial, por la presencia de empresas coreanas, por sus películas, por la cooperación académica y tecnológica. Hay que pensar que Corea es del tamaño de Oaxaca y en ese territorio viven 50 millones de personas. Por lo tanto, en la percepción coreana, México es un país muy grande.

Bruno Figueroa 

 

En la relación económica, el tema de la inversión coreana en México destaca sobre el comercio bilateral. ¿Cómo se ha comportado el comercio en los últimos años?


Pocas relaciones bilaterales experimentan un crecimiento comercial tan espectacular como la que mantienen México y Corea. En los últimos 20 años, el comercio bilateral ha crecido 1,400%. Parte de este crecimiento se explica por los requerimientos de proveeduría de las empresas coreanas establecidas en México, pero también por una mayor demanda en México de productos coreanos. Las exportaciones mexicanas a Corea han crecido 18% en los últimos años.

En pocos años Corea se ha convertido en uno de los seis inversionistas más importantes en México (con unos 5,700 millones de dólares) y es enorme la aportación de las empresas coreanas en México por las fuentes de trabajo que generan y por su participación en el comercio exterior del país.

¿En qué sectores podría aumentar la presencia de México en Corea?


Corea es el sexto productor mundial de automóviles y existe un gran potencial para que empresas mexicanas se integren a su cadena de valor en el sector automotriz. Hay empresas mexicanas muy competitivas que son proveedoras, en México y en otros países, de los grandes fabricantes automotrices. Algunas tienen inversiones en países como China y Japón. También podrían estar en Corea o exportar los productos coreanos desde México.

El sector agroindustrial también tiene oportunidades en Corea. La cerveza goza de gran aceptación, lo mismo que el tequila, y empieza a encontrarse interés en el mezcal. Además de estos productos típicos mexicanos, hay mercado para productos que se integran a la base alimenticia de los coreanos, como la carne de cerdo y de res. En el caso de la carne de cerdo, tenemos productores mexicanos con experiencia internacional que cumplen con todos los requisitos y normas del mercado coreano. En general, productos agroalimentarios como el café o los vegetales frescos, entre otros, encuentran buena recepción en Corea.

¿Qué información nos puede compartir de la presencia de empresas mexicanas en Corea?


Este rubro también ha crecido. Tenemos el caso de la empresa regiomontana Promax, que arrancó en mayo de 2017 con operaciones y un proyecto productivo que involucra alto valor tecnológico. Promax adquirió una empresa canadiense que tenía un plan sin desarrollar en Corea; lo retomó, culminó la inversión y completó el proyecto, que consiste en la recuperación de zinc y plomo a partir de residuos industriales.

Cuando inicié como representante de México en la República de Corea a principios de 2017, se veía a KidZania como la única empresa mexicana en el país. Efectivamente, esta firma de entretenimiento infantil tiene dos centros de operaciones allá, a través de un sistema de franquicias. Pero, investigando, encontré otros casos. Por ejemplo, la empresa mexicana Envases Universales, que mediante la adquisición de un consorcio danés tiene ahora inversión en Corea. Pronto tendremos algo similar con Bimbo, cuya filial en Estados Unidos, especializada en la fabricación de pan para hamburguesas y hotdogs, también producirá en Corea. Así, en pocos años, México ha aumentado su presencia en empresas coreanas y proyectos de inversión que estrechan los vínculos.

¿Qué puede aprenderse de las políticas públicas aplica- das en ese país para fomentar la innovación y el desarrollo tecnológico?


Corea invierte el 4% de su PIB en educación y el 4.23% en investigación y desarrollo. Pero lo más importante es que, si lo vemos como monto, es uno de los más altos del mundo. Además, hay una inversión impresionante en investigación y desarrollo por parte de las empresas privadas. Samsung invierte una mayor cantidad en investigación y desarrollo en un año que todo México en un lustro. Las empresas coreanas son líderes mundiales porque reconocen la importancia de investigar, desarrollar productos y, de manera paralela, impulsar la educación. El 80% de los coreanos menores de 30 años tiene formación universitaria. Se preocupan por fomentar los estudios de nivel superior y, sobre todo, por impulsar la especialización mediante la selección de estudiantes por sectores productivos. El Gobierno coreano crea un círculo virtuoso, un modelo de educación y capacitación de estudiantes vinculado al sector empresarial. Se propicia además que los conocimientos adquiridos se traduzcan en crecimiento de las exportaciones.

Al respecto, cabe destacar varios acuerdos de cooperación en investigación y desarrollo entre Corea y México en los que participan centros de investigación mexicanos.

¿Qué nos puede comentar del creciente número de estudiantes mexicanos que están realizando estudios de posgrado en Corea?


Con el incremento del intercambio económico bilateral, se propicia un mayor acercamiento entre los dos países. Entre 2012 y 2017 la Embajada registró el ingreso de 1,412 estudiantes a Corea bajo el esquema de intercambio semestral. Me gustaría destacar que también empiezan a llegar estudiantes a programas de posgrado.

En cuanto al idioma, cada vez más estudiantes coreanos aprenden español. El Gobierno coreano, cuando se fija una meta, la alcanza. Ahora han mostrado interés en México y en América Latina, y saben que el dominio del idioma es el punto de partida para una relación duradera y exitosa. Por ello, empiezan a orientar a los jóvenes para que se acerquen a nuestro país y ofrecen de manera sistemática y profesional clases de español. El aprendizaje de este idioma puede verse en las empresas coreanas en México, donde los ejecutivos de mayor edad hablan inglés, pero los jóvenes que se han integrado en los últimos años ya se comunican en español.

México no ofrece clases de coreano a nivel avanzado, lo que supone una desventaja. Hay pocos sitios para aprender coreano, y solo a nivel básico. Es deseable que aumente el número de mexicanos que dominen el coreano, para poder negociar en los mismos términos. Actualmente, si una empresa mexicana requiere un colaborador allá, tiene que contratar a un coreano, porque no hay mexicanos que hablen ese idioma. Esta es una de mis metas durante mi periodo en Corea: pro- mover el estudio del coreano entre jóvenes mexicanos.

En julio de 2017 se abrió un vuelo directo México-Corea. ¿Cómo se beneficiará el turismo?


Efectivamente, Aeroméxico tiene un vuelo directo, con una frecuencia de cuatro viajes por semana, y se menciona que próximamente será diario. Esto es un reflejo del acercamiento entre los dos países. Si existe una iniciativa semejante, es porque el mercado responde y hay viajeros que lo utilizan. Por supuesto, este vuelo fomentará el turismo de coreanos a México, que antes tenían que hacer escala para llegar al país. Con el vuelo directo, el número de turistas ha aumentado en los últimos meses y esperamos que se duplique en un año.