Tocar puertas y aprovechar oportunidades

Entrevista con Jorge Vidal Ahumada, secretario de Economía de Sonora.

Ariel Ruiz Mondragón / Retrato: Betto Robles

Sonora es el segundo estado más grande del país. Debido a la variedad de regiones, la instrumentación de políticas públicas en la entidad supone desafíos formidables. Sin embargo, en los últimos años Sonora ha logrado avances que han incrementado su aportación al producto interno bruto nacional. En rubros como el agroalimentario, el aeronáutico y el aeroespacial, sus exportaciones están despuntando. Sobre el desarrollo económico reciente de Sonora y sus principales proyectos productivos, conversamos con Jorge Vidal Ahumada, secretario de Economía del estado.

Sonora es uno de los 10 estados que más aportan al PIB nacional. ¿Cómo lo logró?


De la administración anterior recibimos el estado de Sonora con crecimiento negativo, lo que aumentó la desocupación, que llegó hasta 5.7% de la población económicamente activa. Tuvimos que diseñar una estrategia para atraer inversiones y promover la exportación. El primer reto era conservar lo que teníamos y tratar de acrecentarlo. Así lo hicimos: el PIB aumentó de 530 mil millones a 570 mil millones de pesos y el PIB per cápita también subió.

Sonora estaba muy dividida entre el norte y el sur por el problema del agua, así que había que tener una estrategia para generar confianza y que el inversionista se involucrara con el desarrollo de la entidad.

Impulsamos cinco sectores estratégicos. El primario da empleo a 145 mil personas y contribuye con el 6.5% del PIB del estado. Es un sector muy tecnificado, con mucha experiencia en la agroindustria. Por ello, somos el estado número uno en uva, pasa, espárragos, cártamo, trigo y sandía. También somos el primer productor pesquero del país, con 48% de la producción nacional; el principal exportador de ganado, y el segundo lugar en cría de puerco.

¿Qué otro sectores despuntan en la entidad?

Un sector importante es el de la generación de energía limpia. Es un fenómeno: cuando llegamos no había ningún proyecto, pero la reforma energética benefició al estado con los parques fotovoltaicos.

La reforma energética favoreció la creación de gasoductos. Se busca que uno de ellos suministre energía a las nuevas plantas de la Comisión Federal de Electricidad en Puerto Libertad (donde ya cambió el modelo de combustóleo a ciclo combinado) y las de Empalme I y II. Otro gasoducto en construcción es el que va de Agua Prieta a Puerto Libertad y atraviesa toda la franja fronteriza. El viejo gasoducto, que va de Naco a Hermosillo y tiene más de 30 años, fue el que detonó la industria automotriz en Sonora.

En energía fotovoltaica, hay 14 proyectos que generarán unos 2 mil 400 megawatts nuevos, de empresas como Zuma Energía, Iberdrola, Acciona y Blue Power. Dos ya arrancaron y los demás lo harán en los próximos meses. Así, Sonora va a producir, en el corto plazo, aproximadamente 5 mil megawatts, de los cuales consumirá 2 mil 800.

Hay otro proyecto federal (por el momento suspendido) para conducir la energía de la subestación de la CFE en Hermosillo y parte de la producción de Empalme I y II hasta Baja California, con lo que este estado se incorporará al sistema nacional.

Estamos hablando de 2.9 mil millones de dólares de inversión en las 14 plantas fotovoltaicas en Sonora. Pero desde los permisos anteriores a 2013 hasta la reforma energética y la última subasta, la inversión suma unos 9 mil millones de pesos. Esto inyecta muchos recursos en la economía interna, en el mercado de los insumos de la construcción y en la mano de obra.

El estado de Sonora es uno de los líderes en generación de energía limpia.

¿Qué puede decirnos de la industria aeroespacial?

Se ha desarrollado en los últimos seis años, y hoy en día son 60 empresas que dan empleo a 10 mil personas. En la atracción de inversión aeroespacial, estamos en la pelea con Querétaro, Chihuahua y Baja California. En Sonora está la mayor concentración de proveedores de componentes de turbinas. Por ejemplo, en el parque industrial Tetakawi, Guaymas, se genera 70% de las turbinas de jets privados.

Después de la inversión que hizo Safran en Querétaro, la más importante es la que están haciendo aquí los alemanes de AT Engine, asociados con mexicanos de Chihuahua. También, por primera vez, General Electric proveerá un aditamento importante de la parte caliente de la turbina, la va a desarrollar a través de AT Engine. En un pueblo pequeño, Cumpas, se fabrican partes de motores y alerones del avión 737 de Aeroméxico. Latécoère fabrica en el estado las ocho puertas del avión Dreamliner; ahora está produciendo al mes las puertas para 11 aeronaves, y durante el primer semestre del año van a incrementar el número a 13. Otra empresa francesa hace la estructura de esa puerta.

Son 90 las empresas del sector en todo el estado, y tratamos de integrar esa cadena de valor en algunos de los productos que se desarrollan aquí. Vamos a muy buen ritmo.

En la atracción de inversión extranjera y en exportación, ¿qué ventajas ofrece Sonora?


Hay cinco puntos a destacar. Primero, la conectividad del estado y su vecindad con Estados Unidos. Estamos a tres horas por carretera y a una hora de vuelo de la capital de Arizona. La salida que da el puerto de Guaymas al mercado de Asia es una ventaja adicional.

Una segunda fortaleza es la seguridad. Las condiciones del país no son siempre las mejores, pero Sonora se cocina aparte: el índice de delitos que tenemos es menor. Un inversionista japonés me dijo alguna vez: “¿De qué me sirve invertir en Sonora si en la noche no puedo salir a comer un buen taco de carne asada?”

La gobernadora Claudia Pavlovich hizo una inversión aproximada de 4 mil millones de pesos para crear la Central de Inteligencia (el C5, como le llamamos), una joya en cuanto a control tecnológico de la seguridad, que mostramos cuando algún inversionista se interesa en Sonora.

El tercero es la oferta de mano de obra, asociada a un alto nivel académico (tenemos 77 universidades con 110 mil alumnos). Asimismo, tenemos la cultura de la Ford, de hace 30 años, y la de la minería, que es ancestral. Ambas contribuyen a la capacidad técnica del obrero y de los jóvenes que egresan de la escuela.

Una condición más es la paz laboral, muy relevante. En los últimos tres años, sólo ha habido una huelga de cuatro días en una empresa, y pare de contar.

El quinto pilar es la mejora regulatoria, que ya existe a nivel federal y que, en el estatal, se votará pronto en el Congreso. Participan todos los sectores: municipios, iniciativa privada, academia y Gobierno. Tenemos que darle facilidades al inversionista, que se la juega con nosotros: no podemos meterlo en una maquinaria de burocracia. Lo importante para nosotros es que lleguen más rápido y abran un negocio aquí.

¿Puede explicarnos en qué consiste el proyecto de la megarregión Sonora-Arizona?


Los gobernadores Doug Ducey y Claudia Pavlovich mantienen una excelente relación, y eso se transmite a los equipos. En mi caso, trabajo muy bien con la secretaria de Economía de Arizona, Sandra Watson.

Eso nos ha puesto en jugadas serias de desarrollo eco- nómico. Por ejemplo, cerca de Phoenix se realiza una inversión de casi mil millones de dólares para fabricar el automóvil eléctrico Lucid, que será la competencia de Tesla. Cuando las misiones comerciales nos visitaron, se convencieron de que la manufactura, la mano de obra, la experiencia automotriz, etcétera, serían suministradas por Sonora. Por esto es que tomaron la decisión de que darse en Arizona, a pesar de que California tenía muchos atractivos. Lo mismo pasa con otra inversión de casi mil millones de dólares para tractocamiones de última generación, que cuenta con nuestra mano de obra.

El 6 de diciembre, empiezan a transitar por el mar de Cortés los primeros cruceros de una empresa griega. Es una aventura de 11 días. En este caso será al revés: quien suministrará la materia prima para estas embarcaciones será Arizona.

En generación de energía, están terminando una línea para jalar 80 megas a Nogales, Arizona, desde Tucson. Esto compromete a México a hacer lo propio en nuestro Nogales; la meta es enlazar ambas líneas para que trabajen juntas.

Hay otro proyecto muy interesante: el aeropuerto SkyBridge, de un inversionista mexicano. Compró una vieja terminal aérea en Mesa, Arizona, para convertirla en puerto de salida de mercancía. Luego, harán un proyecto espejo en Sonora. He visto los ejemplos y es impresionante. Cuando llegan los productos de Amazon al aeropuerto, de un lado están las autoridades fiscales estadounidenses, y del otro, los funcionarios del Sistema de Administración Tributaria. Los trámites de importación se realizan ahí mismo. Ese grado de avance han tenido las relaciones con Arizona.

¿Cuáles son los beneficios que ha traído la Comisión Sonora-Nuevo México?


La parte de energéticos es muy interesante: Nuevo México es uno de las entidades de Estados Unidos con más gas natural. Han hecho estudios muy profundos. Hace unos días estuvo aquí Cogas, la principal operadora de gas licuado del mundo. Su idea es exportar de Nuevo México a Asia, y la mejor forma de hacerlo es por el puerto de Guaymas. Ahí está en puerta un gran negocio en el que Sonora tendrá un papel muy importante, por las instalaciones y la mano de obra, aunque el suministrador sería Nuevo México.

Hemos estado buscando oportunidades. En el sector primario hay muchas similitudes, aunque sin los avances comerciales que tenemos con Arizona. Pero vamos muy bien.

Jorge Vidal Ahumada

 

¿A dónde exportan sus productos agroindustriales?

Gran parte de la producción de cortes de cerdo y res, y becerros y vaquillas en pie, se va a Estados Unidos. Los cortes también se destinan a Japón, Corea, Singapur, China, Qatar y Canadá. Sonora es el principal productor de espárragos, que son llevados a Holanda, Francia, Inglaterra y otros países.

¿Cómo ha apoyado el Gobierno del estado toda esa actividad exportadora?


Como dice el dicho popular: “El que no enseña, no vende”. Andamos por todo el mundo mostrando las fortalezas de Sonora. Hay que tocar puertas para explicar la estrategia de atracción de inversiones y mostrar la calidad de los productos. Tenemos presencia en ferias, seminarios y eventos especiales a nivel tanto nacional como internacional. Hay una política de apoyo del Gobierno del estado a los productores a través de estos eventos. Nos hace falta ProMéxico, pero nos van a apoyar mucho las embajadas para continuar con estos proyectos y estrategias.

¿Cómo se han coordinado con el Gobierno federal para fomentar las exportaciones?


Nos apoyamos en todo. Antes, a través de ProMéxico; ahora de las embajadas y sus oficinas comerciales. Será de la mano de ellas que podremos seguir mostrando la calidad de los productos sonorenses. También, mediante nuestras representaciones en estados como Arizona. Ahora vamos al encuentro mundial minero en Canadá.

Nos interesa también saber sobre el desarrollo de la zona económica especial del río Sonora.


No es lo mismo la atracción de la inversión cuando se hace en un estado como Nuevo León que en uno tan grande como Sonora. Ese reto lo hemos convertido en fortaleza. Cada región de la entidad tiene sus particularidades: en el norte escasea la mano de obra, que en cambio abunda en el sur; en el norte hay un sector minero fuerte, mientras que en el sur también hay producción pero de otro tipo.

Lo que tratamos de hacer es atraer inversiones de acuerdo con las fortalezas de cada región, un menú que yo le enseño al interesado en Sonora y que él puede aterrizar desde Álamos hasta Agua Prieta.

Hay algunas zonas más marginadas, sobre todo en la parte sur del estado, donde hemos impulsado mucho la manufactura mediante una de las empresas que más personal tiene, Yazaki. Se dedica a fabricación de arneses y aporta unos 18 mil empleos.

Otra zona que se ha rezagado es la del río Sonora; en ella hay pocas personas, unas 3 mil. Son pequeños propietarios con una vocación 100% agropecuaria, bien desarrollada. Los hemos impulsado también por el lado del turismo local. La minería también empieza a tener su auge; hay minas de oro de compañías canadienses en Arizpe y Bacadéhuachi, que van muy bien. Asimismo, hemos tratado de empujar la manufactura.

Pero debido a que esa región se ha quedado un poco marginada, la legislatura anterior propuso que fuera declarada zona económica especial, para alentar- la mediante una serie de incentivos fiscales y apoyos económicos. En la Secretaría tenemos una financiera, Fideson, con la que tratamos de ofrecer paquetes de créditos más blandos para la pequeña minería y para emprendedores que comercian productos regionales. Y ahí vamos, afortunadamente.

¿Qué otros sectores impulsarán para ampliar su presencia en los mercados internacionales?


Pienso que si le tiramos a muchos objetivos, le vamos a pegar a pocos. Es muy claro: hay que fortalecer lo que ya tenemos y si, como resultado de las políticas nacionales, se dan otras oportunidades para Sonora (como ocurrió con la reforma energética), trataremos de aprovecharlas. Vemos que el nuevo Gobierno del presidente López Obrador apoyará a las pymes y a las mipymes. Esto es una gran oportunidad porque, en la cadena de valor de diferentes productos, la participación regional es modesta. A veces, los pequeños empresarios no tienen recursos ni suficiente capacitación. Lo que hacemos con paquetes para pymes y mipymes nos permite crear oportunidades para ellos. Ése es el nicho que debemos integrar.