Polonia: la joya de Europa Central

Alejandro Negrín Muñoz

Polonia: la joya de Europa Central
Embajador de México en Polonia.Diplomático de carrera.En la Secretaría de Relaciones Exterior, ha sido director general para Europa; director general de Derechos Humanos y director general adjunto de Naciones Unidas. Entre otros cargos en el exterior, fue también director del Instituto Cultural de México en Washington.

 

Polonia es un país extraordinariamente atractivo para México. En datos duros, es la economía número 22 del mundo y la séptima de la Unión Europea; un mercado de 40 millones de habitantes y el país más extenso y de mayor peso de la región central de la Unión Europea (UE).

Hace 30 años, México y Polonia éramos naciones con un nivel de desarrollo similar. Al paso del tiempo, Polonia se convirtió en la experiencia más exitosa de transición de una economía centralmente planificada a otra de libre mercado; en la nación de mayor crecimiento económico de la UE, con incrementos anuales superiores a 4.0% en los últimos 20 años y con un ingreso per cápita de 25 mil dólares. Polonia dejó de ser un país emergente y ya está catalogada como una economía desarrollada. Esta transición fue resultado de su integración a la UE en 2004 y un flujo masivo, que aún continúa, de fondos de cohesión europeos y de inversión extranjera, sumado a reformas profundas que resultaron exitosas, como la reforma educativa (son bien conocidos los resultados exitosos de los alumnos polacos en las pruebas PISA de la OCDE) y transformaciones culturales profundas que han hecho posible un modelo de éxito en el combate y control a la corrupción.

Pero el atractivo de Polonia reside en que se ha convertido en un potencial destino exitoso de diversificación estratégica para México en el contexto de la Unión Europea. Es algo que sostengo desde hace algunos años. La consolidación de Polonia como sólido socio potencial de diversificación para México, es un logro alcanzado mediante un conjunto de factores que comprenden un constante diálogo político de alto nivel; políticas públicas puntuales (por ejemplo, en 2016 Polonia designó a México como uno de sus cinco merca- dos prioritarios fuera de la UE y en 2017 abrió en la Ciudad de México una oficina de Promoción Comercial y de Inversiones); el atractivo mutuo para los empresarios hacia economías de gran dimensión y estabilidad; la participación de actores diversos (en particular instituciones académicas),[1] y la promoción permanente de la cultura mexicana en Polonia.

Por eso, los datos de las relaciones entre México y Polonia muestran un crecimiento explosivo en las últimas dos décadas. Un ejemplo claro es el turismo. Como resultado del trabajo de las llamadas agencias tour operadoras y de campañas específicas destinadas al mercado polaco, el turismo pasó de 23,776 polacos visitando México, en 2012, a más de 50 mil, en 2017. El crecimiento aplica igualmente a la relación entre universidades (actualmente hay cerca de 50 acuerdos y es notable el acercamiento de la UNAM a las más importantes universidades polacas en los últimos dos años). Cuando en 2017 ambos países suscribimos la declaración México y Polonia: hacia una relación estratégica, no se trató de un ejercicio político o protocolario, sino de un objetivo que proyectó el crecimiento de la relación en todos los ámbitos y, sobre todo, su enorme potencial.

CENTRO FINANCIERO DE VARSOVIA

Para México, Polonia es hoy un objetivo absolutamente estratégico en la región central de la Unión Europea.

Si hablamos de comercio, los datos globales indican que mientras en 2000 el comercio alcanzó los 150 millones de dólares, para 2017 fue de más de mil millones de dólares. Lo interesante del comercio entre los dos países es que no ha dejado de crecer año con año. La composición del comercio es básicamente de manufacturas de media y alta tecnología, y muy pocos productos primarios. En la última década, las ventas de México a Polonia han
estado dominadas por partes de vehículos, maquinaria y equipo
industrial y eléctrico, herramientas metálicas y productos far
macéuticos. También en las grandes superficies comerciales se
encuentran ya productos agroalimentarios procesados mexica
nos. El potencial es todavía muy grande en todos esos sectores.

En el terreno de las inversiones, también se observa gran potencial. Es solo muy recientemente que Polonia comenzó a exportar capitales, así que es muy buen momento. Actualmente hay 55 empresas polacas en México y las prioridades para la inversión polaca en nuestro país se enfocan en sectores de gran potencial y complementariedad, como las tecnologías de la información, la industria 4.0, las energías renovables y sectores en que la inversión polaca ya está presente, como el sector de autopartes y el de los cosméticos.

Es interesante anotar que también hay una decena de em
presas mexicanas con inversiones en Polonia, fundamentalmen
te enfocadas en los sectores de autopartes y de la construcción. Estas empresas son fuertes y están muy bien establecidas. Se han posicionado bien en una economía de gran estabilidad y crecimiento sostenido, mano de obra muy bien formada y un mercado de gran dimensión.

VISTA GENERAL DE VARSOVIA

Hay diversos factores que permiten prever una mayor expansión y crecimiento de las relaciones económicas entre México y Polonia. Uno muy importante es que la percepción y el aprecio hacia México en Polonia son considerables. Aunque algunos medios de comunicación y series de televisión de paga transmiten constantemente noticias, series o imágenes de violencia en nuestro país, predomina una percepción positiva. Los anuncios del nuevo gobierno de México de importantes proyectos de infraestructura, en particular para desarrollar la zona sur del país, fueron recibidos con gran interés en Polonia. Cabe destacar que la percepción positiva hacia México se fundamenta también en factores culturales (países católicos; historia antigua; profundo sentido de identidad; convivencia con vecinos asimétricos) y en la estabilidad económica y democrática del país; su acceso a los mercados de América del Norte y de países de la Alianza del Pacífico; el desarrollo de sectores de manufactura avanzada en México y mano de obra de alta calificación.

En ese contexto, la Embajada de México realiza un trabajo constante en Varsovia y en las regiones más importantes de Polonia, siempre en alianza con actores locales, como las cámaras de comercio, las organizaciones empresariales, las entidades financieras y las instituciones de gobierno a cargo de propiciar una mayor relación económica entre México y Polonia.

 

 

[1] Resulta interesante anotar que en 2015 ambos gobiernos, con la participación de los sectores empresarial y académico, elaboraron el documento Recomendaciones para el fortalecimiento de la relación entre México y Polonia, Instituto Matías Romero, Secretaría de Relaciones Exteriores, México, 2016.