Las materias primas en busca de un nuevo equilibrio

Bancomext

La significativa caída de los precios de las materias primas es, a la vez, causa y efecto de la actual coyuntura internacional.

Después de registrar un vertiginoso incremento durante la primera década de este siglo —que le llevó a triplicar su valor entre 2003 y 2011 e incentivar la puesta en marcha de numerosos proyectos de ampliación productiva—, los precios internacionales de las materias primas empezaron a resentir los efectos del aletargamiento del consumo en las economías avanzadas. Ante las trayectorias opuestas de la oferta y la demanda, los precios de las commodities experimentaron una caída generalizada, cuya víctima principal fue el petróleo con un retroceso acumulado de 56.5% entre junio de 2014 y enero de 2015.

Esta caída trastocó las perspectivas económicas de los principales países exportadores de materias primas. En Rusia, una de las economías emergentes más afectadas, su pronóstico de crecimiento para 2015 pasó de 0.5% en octubre de 2014 a -3.4% en julio de 2015. En tanto que el de Brasil se redujo en cerca de tres puntos porcentuales al pasar de 1.4% a -1.5%. La pérdida de dinamismo asociada al comportamiento reciente de las commodities no se circunscribió a los países en vías desarrollo, como lo muestran los retrocesos del pib canadiense de 0.5% en el primer trimestre de 2015 y de 0.8%
en el segundo.

Entre febrero y junio de 2015, los precios de las materias primas experimentaron un breve repunte que fue frenado por la devaluación de la moneda China y las crecientes dudas sobre la evolución de su economía. El país asiático es un actor relevante en la evolución de las commodities, da cuenta de alrededor de 50% del consumo mundial de aluminio, cobre, estaño y zinc, y su participación en la demanda global de otros bienes intermedios es también muy destacada.

En los próximos meses, sin embargo, se perfila un escenario de mayor estabilidad en el mercado de materias primas, con oscilaciones menores de precios que le permitan alcanzar el nivel apropiado para equilibrar la oferta y la demanda, e iniciar eventualmente un repunte moderado en 2016.