Ciudad de México: vocación productiva en constante transformación

Entrevista con José Luis Beato, secretario de Desarrollo Económico del gobierno de la Ciudad de México

Por: Guillermo Máynez Gil / Retrato: Sergio Bejarano

Ciudad de México: vocación productiva en constante transformación
Por su naturaleza como centro neurálgico de la actividad económica del país, Ciudad de México (CDMX) tiene una participación muy alta del sector servicios en su estructura productiva. Buena parte de esta actividad da soporte a las exportaciones de otras entidades federativas; incluso del sector agropecuario, por el rol que desempeña la central de abastos. Lo que pocos saben, sin embargo, es que la ciudad es también el centro de investigación y desarrollo más grande del país. En esta entrevista, el secretario de Desarrollo Económico detalla los programas y proyectos que hay para potenciar la innovación y la exportación desde la ciudad.

¿Cuáles son las actividades productivas más relevantes de CDMX? ¿Qué rasgos la diferencian del resto de los estados de la República?
Fundamentalmente las ciudades, no solo
CDMX, tienen un fuerte componente de servicios, en este caso mucho más que el resto del país. En CDMX, el sector servicios representa más de 90% de la actividad económica. Además, por ser la capital y ser una ciudad global, tenemos ciertos sectores de la economía muy concentrados aquí, como el financiero y una buena parte del comercio. El sector de la construcción también es muy pujante.

¿Qué sectores son los más importantes en materia de exportaciones y cuál es su contribución en las exportaciones del país?
Es difícil separar el comercio exterior de la capital del país. Por ejemplo, se exporta mucho producto agrícola, porque se centraliza en la central de abastos y de ahí se exporta. Queda entonces la duda de si la exportación se origina en la ciudad o no. Lo mismo pasa con otros productos que se importan o exportan. De igual manera, con las inversiones: entran recursos que se registran en las oficinas centrales de las empresas, ubicadas en la ciudad, y de aquí se distribuyen al resto del país. Es difícil distinguir estos datos concretamente. La ciudad es una plataforma logística muy importante.

¿Cuál es el comportamiento en los últimos años de la inversión extranjera directa que llega a CDMX? ¿Cómo se distribuye sectorialmente?
Hay un comportamiento bastante positivo, están llegando empresas muy importantes de otros países. Hace poco llegó la empresa más grande de India, Tata, que tiene 750 mil empleados en todo el mundo, y que decidió poner sus oficinas centrales para toda América Latina en
CDMX. Lo mismo pasó con Huawei, que es una de las empresas de telefonía celular más grandes del mundo y que se acaba de instalar aquí. Están llegando empresas muy conocidas a nivel mundial. Ikea, la empresa sueca de muebles que tiene actividades en más de cincuenta países, tienen planes de instalarse en la ciudad. Vemos, entonces, mucho interés de empresas asiáticas, europeas y norteamericanas por invertir en la ciudad.

¿Qué programas tiene el gobierno de la ciudad para apoyar la actividad de las empresas exportadoras?
La Secretaría de Desarrollo Económico no tenía una unidad de apoyo a las exportaciones. Apenas entrando, pedimos que un área tuviera un padrón de exportadores. Ese padrón registra hoy aproximadamente 300 empresas, la mayoría de ellas son pymes a las que estamos apoyando sobre todo con asesoría y cursos, y esperamos que, coordinados con la Secretaría de Economía federal y la de Relaciones Exteriores, podamos ofrecer varios programas de apoyo a las exportaciones. Con el cambio en el gobierno federal desapareció ProMéxico y ahora la promoción se está haciendo desde las embajadas. Estamos tratando de entender qué apoyos se le pueden dar a los exportadores, y lo que hemos hecho hasta ahora es generar el padrón, entrar en contacto con las empresas y tratar de apoyarlas. En el futuro, esperamos poder agrupar a varios de los exportadores para alcanzar un volumen crítico por el cual su producto sea más fácilmente exportable.

JOSÉ LUIS BEATO

¿Cuáles son las fortalezas de CDMX para la instalación de empresas innovadoras y exportadoras? ¿Hay programas específicos para atraerlas?
CDMX tiene un fuerte atractivo inherente a sus circunstancias. La primera de ellas es el tamaño de la economía. Para los inversores, tanto nacionales como extranjeros, el tamaño de la economía (no solo de las 16 alcaldías, sino toda la zona metropolitana), es de 22 millones de habitantes, un mercado grandísimo. El PIB per cápita es más alto que el promedio nacional, y en total es más de 360 mil millones de dólares al año.

Estamos realizando actividades para atraer empresas, sobre todo innovadoras. Queremos proyectar la visión, algo que no se había hecho, de CDMX como una sede de innovación, investigación y desarrollo. Es común pensar que hay más investigación en lugares como Guadalajara, porque tiene un parque tecnológico, o Chihuahua o el Bajío. Sin embargo, se sabe que CDMX es donde se realiza más investigación y desarrollo. Lo que pasa es que no está focalizada y no se le ha dado la promoción adecuada. Aquí están las mejores universidades y muchas empresas que hacen investigación y desarrollo. El corredor de Tlalpan, por ejemplo, para temas de investigación en salud, es impresionante.

En la Secretaría se promueve la conformación de clústeres. Desde el 6 de diciembre formamos un consejo con estos agrupamientos que se reúne todos los meses para revisar avances. Había un clúster no muy grande de software, Prosoftware, que llevaba una década establecido, y ahora hay doce diferentes clústeres en formación, en materia de energía, comercio, turismo y otros.

Recientemente anunciaron el proyecto Vallejo-I para la reindustrialización de esa zona de CDMX. ¿Qué nos puede compartir de ese programa?
Queremos que Vallejo sea reconocida como la zona de la ciudad donde se concentra la investigación y desarrollo, y por eso estamos fomentando muy fuertemente la instalación y crecimiento de universidades en la zona. El Plan Vallejo-I pretende eso. Ya estamos haciendo un centro de comunicaciones que va a tener los programas informáticos de la ciudad, y se están haciendo inversiones en coparticipación con la iniciativa privada para poder hacer que Vallejo obtenga ese reconocimiento de clúster, como ocurre con otras zonas del país.

¿Existen proyectos similares para otras alcaldías?

Sí. No en materia de innovación, pero sí de desarrollo. Por ejemplo, hay un proyecto en Granjas México que pretende dar valor a la zona y también atraer servicios, porque ha pasado de ser predominantemente industrial, a residencial también, y queremos que ahí se instale otro tipo de inversiones y desarrollen actividades relacionadas con los servicios educativos, de salud, corporativos y financieros. Iztapalapa es muy fuerte también en industria.

¿Cuántas empresas emergentes o startup se registran al año en CDMX?
No tenemos un dato concreto, pero también tenemos un grupo, similar al de los clústeres, que se dedica a la incubación y aceleración de negocios. Ahí está Startup México, así como los principales promotores de nuevas empresas. Tenemos a las incubadoras tradicionales en las alcaldías, en las universidades. Tenemos un acuerdo con la Universidad Anáhuac, que tiene el programa Lean Startup, muy novedoso. Uno de los proyectos en marcha consiste en centros de acompañamiento al emprendedor, que se llamará Zona Emprende, y que promueve la instalación de espacios de 200 o 300 metros cuadrados en cada alcaldía, en donde los emprendedores puedan encontrar todos los apoyos, públicos y privados, y con atención personalizada, porque actualmente una de las carencias que tenemos es que toda la información está muy dispersa, de manera que cuando un emprendedor tiene una idea, no encuentra un lugar para obtener asesoría integral. Hay cuatro áreas: la de los empresarios, con los presidentes de las principales cámaras, que reciben a emprendedores de su sector y los apoyan con cursos, mentorías o redes de distribución. Hay bastante que se puede hacer ahí. Otro es el que ya mencioné de las startup, otro es el de clústeres y un cuarto sobre financiamiento.

¿Cómo se vincula el gobierno de CDMX con las instituciones federales de apoyo a las exportaciones?

Estamos vinculados a través de una asociación que formamos los 32 secretarios de Desarrollo Económico, la Asociación Mexicana de Secretarios del Desarrollo Económico, y por medio de ella estamos en constante comunicación con las secretarías de Economía y de Relaciones Exteriores. A nivel federal, todavía falta claridad acerca de cómo van a ser esos apoyos, pero nos dicen que habrá mucho más que en administraciones anteriores.

¿Hay coordinación en este tema con el gobierno del Estado de México?
La coordinación con el estado de México es muy amplia. Muy compleja, por la cantidad de temas. Hace unos días se hizo el anuncio de la Ley de Desarrollo Metropolitano, que promovieron los tres gobernadores,
CDMX, Estado de México e Hidalgo, y donde estuvimos presentes ocho secretarías de cada entidad. Estamos trabajando en comités. Yo tengo una colaboración constante con mis homólogos para sacar adelante los temas metropolitanos. Ahora, el reto es sacar adelante proyectos que muestren que, en realidad, es una sola ciudad en muchos aspectos.

¿Otras acciones y proyectos que quiera destacar?

Aquí en la secretaría llevamos otros dos temas muy importantes. Uno de ellos es el apoyo a la mujer. Tenemos un programa, coordinado con otras cinco secretarías, con el Instituto de Capacitación para el Trabajo y con el Fondo de Desarrollo Social. Entre los ocho, damos atención personalizada y amplia a las mujeres que vienen (quienes suelen ser de comunidades indígenas o pueblos originarios) y que requieren apoyos. Es un tema prioritario para la jefa de gobierno, que estamos apoyando, siempre con la idea de que las mujeres que tienen una actividad económica propia dependen menos de la pareja y eso propicia menos violencia.

El otro tema es la energía. No había una autoridad que manejara la política energética de la ciudad y ahora lo estamos haciendo nosotros, construyendo una política energética para la ciudad que se ha plasmado en un programa que llamamos Ciudad Solar. Si bien no tenemos la posibilidad de hacer grandes parques solares de varios kilómetros cuadrados, como en otras entidades (entre otras cosas por el costo de terreno), tenemos muchos techos que podemos aprovechar. Hemos detectado 300 de ellos en edificios de gobierno. El gobierno tiene 3 mil, pero muchos de ellos no son utilizables porque están a la sombra, por ejemplo, pero aparte de esos 300 hay otros muy grandes, como los de la central de abastos, las estaciones del metro, y otros de la iniciativa privada. La idea es que más gente ponga paneles en sus techos. Hay que capacitar gente para la instalación, actualmente lo estamos haciendo con mil técnicos, 500 en fotovoltaica y 500 en térmica.

Llevamos también el registro de empresas, y una de las prioridades es avanzar en la formalización. Se trate de mujeres, emprendedores o exportaciones, la idea es crear cada vez más empleo formal, algo en lo que a la ciudad le está yendo muy bien: es el estado más generador de afiliados al IMSS. En los últimos siete meses hemos tenido más de 50 mil. Queremos seguir por ese camino.