Deuda soberana: ¿Cómo anda México?

Bancomext

La reciente crisis griega y su deuda de alrededor de 180% del PIB dieron motivo a reflexionar sobre el problema del endeudamiento soberano a nivel global. En particular, nos preguntamos: ¿cómo anda México en este rubro? ¿Hay parámetros firmes para juzgar las dimensiones de la deuda?

Empecemos por señalar que la valuación de la viabilidad financiera a través del cociente de deuda al Producto Interno Bruto (PIB) es una medición simplista que deja de lado dimensiones sobre la naturaleza e importancia de la deuda. En efecto, la composición y estructura de esta es mucho más importante que el monto de la misma. Qué tanto es de corto o largo plazo, qué tasas de interés están pactadas, el perfil temporal del servicio, si hay o no periodos de gracia y quiénes son los acreedores.

¿Cuándo es demasiado? Estudios de organismos internacionales sugieren que las deudas soberanas que sobrepasan el 60% del PIB pueden tener efectos desestabilizadores. Esta asociación no es precisa ya que la composición y estructura de la deuda, el marco institucional y otros factores permiten que los países industrializados como Japón, Estados Unidos, Alemania, entre otros, tengan porcentajes mayores sin que la desestabilización financiera se haga presente.

En el caso de México, la deuda como proporción del PIB fue de 40.6% a finales de 2014. Es en un 70% interna y la restante es externa. La estructura de la deuda muestra que los saldos de la deuda interna y externa son casi todos de largo plazo. Asimismo, encontramos un marco institucional fuerte en lo económico con un banco central autónomo, una ley de responsabilidad fiscal, un régimen cambiario consistente con una economía abierta y acuerdos comerciales regionales (TLCAN, por ejemplo). Igualmente, se cuenta con factores estructurales sólidos como las reformas en diversos ámbitos: laboral, energía, educación, telecomunicaciones y de competencia económica. Esto implica que el país no es vulnerable en coyunturas de volatilidad financiera ya que, además, el perfil de servicio de la deuda se encuentra adecuadamente distribuido en el tiempo.  

Dollarphotoclub/Comugnero Silvana